Hoy en Estudio Billboard Adolfo y Gustavo Ángel, Los Temerarios, nos hablan de su carrera al éxito desde un rancho en Zacatecas, de su viaje a conocer el mar y de cómo tocaban en bares cuando aún eran menores de edad. Aquí en Estudio Billboard, no se muevan.
Bienvenidos a Estudio Billboard, estamos aquí con los hermanos Adolfo y Gustavo Ángel, mejor conocidos como Los Temerarios, bienvenidos.
Gracias.
Gracias, gracias.
Gracias.
El aplauso es para ustedes, gracias.
Gracias.
Gracias, gracias.
Gracias.
Oye y están en un pequeñísimo descanso porque sé que llevan de gira muchos meses con su disco “Si Tú Te Vas”.
Así es, estamos disfrutando de esa energía que nos ha dejado el recorrer 30 ciudades de la Unión Americana, reencontrarnos con nuestro público después de 3 años más o menos que no lo hacíamos y felices porque la gira continúa, vamos Centro, Sur América y terminamos en este país tan bello y que amamos tanto, nuestro México lindo y querido, ¿verdad hermano?
Si muero lejos de ti.
Y qué rico.
Exactamente.
Exactamente.
Oye, ¿y en total van a tocar cuántas ciudades van a ser, más de 100 ciudades será?
Bueno, sería 30, 60 yo creo que más o menos por ahí. Se está coordinando las plazas entonces por eso no te lo puedo decir, pero por ahí más o menos, sí.
Y ahora “Si Tú Te Vas” es el disco más Pop que han hecho ustedes, diría yo, ¿pero mantiene la esencia de Los Temerarios?
Bueno, nosotros creemos que sí, ahí están Los Temerarios, ¿no? Mientras estén ahí va a estar la esencia, mi hermano Gustavo siempre tiene una energía en su corazón muy auténtica, siempre le ha cantado al amor y ahora en el disco de “Si Tú Te vas” lo que encuentras es precisamente canciones amorosas, cariñosas, algunas tienen mucho ritmo pero no dejan de ser canciones románticas, ¿no?
¿Y fue un disco que hicieron pensando que se iban a ir hacia un lado más pop o fue un disco que hicieron pensando: vamos a navegar estos dos mundos, el de la música popular y el de la música pop y así le llegamos a todas nuestras fans?
La intención Leila siempre es de nuestra parte ser...
Hacer lo que sentimos.
Sí, sí, ser fieles a nuestros sentimientos, al corazón, ¿no? Y obviamente después de que pasa tantos años tú deseas hacer las cosas cada vez mejor. Creo que esa es la intención de estas dos producciones: “Evolución de Amor” y “Si Tú Te Vas”.
Y cada día más producidas, ustedes siempre me han dicho que querían llevar la música popular a otro nivel, ¿no?
Así es, bueno tratamos siempre de hacer lo que mencionaba: buenas cosas, no repetirnos, tratar de buscar algo fresco para que el público no se aburra y diga: perfecto, y creo que lo hemos conseguido a lo largo de este tiempo, ¿no?
Bueno, y son 30 años de carrera y ahorita que volvamos, lo cual me parece increíble porque ¿quiere decir que empezaron como de uno y dos años?
Algo así, algo así, exactamente.
Más o menos.
Ahora que volvamos vamos a conocer la historia de Los Temerarios, ya venimos.
[Aplausos]
Vamos, sin miedo. Ja, ja, ja.
Seguimos aquí con Gustavo y Adolfo Ángel, Los Temerarios. 30 años de carrera y todo empezó en Zacatecas, ¿no?
Todo empezó en la colonia José María Morelos de Fresnillo, Zacatecas, ¿te acuerdas?
Sí, ¿cómo no?
Porque ya hace mucho tiempo, ¿no?
Un poquitito más de 30 años, bueno, si tomamos en cuenta cuando recién nos juntamos, son algo así 32 años. Pero no le digan a nadie, 32 años.
Son 10 años, tienes 18.
Exactamente.
No, muy buena para las matemáticas.
Oye, y entonces tenían, ¿esto que era, un rancho, una finca, una finca como decimos en Colombia, un rancho y ustedes?...
Un rancho, una colonia, donde toda la gente nos dedicamos a la agricultura y por herencia todo va siguiendo la misma tradición de los padres; agricultura y ganadería, pero más la agricultura.
¿Y cómo termina una familia de agricultores con dos hijos que hacen música?
Sabes que mi papa tenía una guitarra en casa, entonces nos invitaba a tocar, á él le gusta mucho la música, ¿no? Y de ahí un día fue un grupo de la ciudad de Fresnillo, Zacatecas a un baile y a mí me impactó muchísimo ver esa banda, ¿no? Recuerdo que me impactaba el órgano, ¿no? Que era lo que utilizaba ese grupo y ahí se me ocurrió que podría ser que posiblemente nos dedicáramos a eso en toda la vida, ¿no? Gustavo estaba muy chiquito.
¿Pero eso eras tú ahí pensado pensando: esto está como padre, me gusta esto?
Sí, no, yo lo sentía, yo no me sentía del campo, yo me sentía de la música.
Pero igual yo creo que ya venía algo, ya venía yo creo que no sé, en las genes, la sangre, herencia musical no tenemos, o sea, no hay pero ya venía algo porque yo me acuerdo que me ponían a cantar los señores cuando llegaban de trabajar: mira, ahí viene el muchachillo de Julio, háblale para que nos cante una canción, y me ponían a cantar. Ya les cantaba la de la Martina, es una canción de la revolución mexicana:
15 años tenía Martina cuando su amor me entregó, a los 16 cumplidos una traición me jugó.
Era condenadilla la Martina, ¿verdad? Y ya, terminaba de cantar esa y me daban mis centavitos y me iba a la tienda a comprar dulces. Yo te hablo cuando tendría yo creo que entre apenitas me acuerdo, tendría 5 años, más para atrás ya no me acuerdo, pero yo creo que ya de ahí de...
Oye Adolfo y a ti como que se te prendió el bombillo, dijiste...
Aquí está el negocio.
Mira como canta este.
¿Sabes que lo corríamos cuando iba a los ensayos porque era muy travieso, estaba muy chiquito, entonces estábamos mis primos y dos amigos míos y nos molestaba muchísimo, nosotros estábamos muy concentrados con todas seriedad en la música, con nuestra guitarra hecha con cueras de... con una tabla, ¿verdad? Y ligas, entonces una batería con cajas, era muy serio para nosotros eso, ¿no? Y cuando él llegaba a interrumpir pues lo corríamos un poco hasta agresivos nos poníamos, ¿verdad?
Sí, me aventaron un perro ahí bravo que había.
Jugando un poco en serio, ¿eh Leila?
Ustedes eran chiquitos, ¿Tú tenías qué, 10 años, 11 años?
Sí, yo tendría por ahí unos 10 años más o menos y a mi hermano pues le gustaba mucho cantar y él le hizo la lucha siempre y finalmente se quedó como el cantante de Los Temerarios.
Le hizo la lucha. Es que no tenían quien cantara.
Si hemos sabido que cantaba así de bonito no lo corremos, pero bueno.
No tenían quien, dijeron: no pues tenemos, cayeron a mí al final de cuentas, ¿verdad? No, no es cierto.
Oye, y tú no tenías el teclado, te lo regalaron, ¿no? Con mucha dificultad.
Bueno, yo tenía el teclado que le pinté las teclas también así con un plumón, un pedazo de madera y ahí tocábamos, ¿no? Todo era imaginativo Leila, realmente.
¿Y el teclado de verdad?
Bueno, eso ya fue la segunda etapa, ¿no? Cuando mi papá, que siempre le vamos a estar agradecidos, como te decía, le gustaba mucho la música y él nos ayudaba para comprar los primeros instrumentos, ¿no? Y así bueno, el recuerdo que tengo del primer teclado, un Yamaha rojo, increíble, pues eso fue el mejor regalo que me pudieron haber dado.
¿Y tú te recuerdas el día que llegó el teclado?
Sí, perfectamente. Con engaños por cierto, ¿no? Porque yo me iba a Fresnillo a estudiar música, según yo, y un día llega mi papá y me dice: ¿y es verdad que ya puedes tocar cualquier canción que yo te diga? Claro que sí, por supuesto. Pero no era real, ¿no? Entonces él me lo creyó, me compró, invirtieron la cosecha de ese año del rancho y a la hora de la hora ya cuando lo armamos, que yo estaba muy nervioso me dijo: ok toca. Yo no sabía nada, obviamente, ¿no? Y ahí me... Yo creo que eso sirvió muchísimo porque me motivó para no fallarle a mi padre y un día sí poder tocar algo, ¿no?
¿Y cuál fue la primera vez que tocaron en público así como grupo que se pararon y que Gustavo cantó una canción como parte de...?
Después de haber ensayado, yo creo que ensayamos ¿qué? Será como un mes, no me acuerdo bien el tiempo pero fue ahí mismo donde vivíamos, en esa colonia Morelos, ya todo mundo sabía que ahí se estaba haciendo un grupo, un grupo de niños, estábamos tocando canciones en aquel tiempo de la música popular. Estaba Rigo Tovar, estábamos...
Los Jonas Brothers.
Los Jonas Brothers, no. Y bueno, total la gente de la iglesia, de la parroquia fue que si queríamos hacer una kermés, entonces de lo que saliera de efectivo iba a ser la mitad para la iglesia y la mitad para nosotros. Pues adelante, iba a ser nuestro debut. Y ahí mismo fue en la colonia, ahí a dos cuadras de la casa y cantamos ahí ante no sé, unas 100 personas, pero ya era algo y cobraron dinero ahí porque la gente bailara y nos veía pero con extrañeza porque estábamos muy jovencitos. Pero esto fue en el 77 si no me equivoco.
Y tocábamos 5 canciones y terminábamos y le dábamos la vuelta.
Sí, cantamos como unas 5 veces cada una, después de 5 otra vez.
Oye, ¿y te acuerdas de alguna? ¿Cómo qué cancioncita había ahí?
Ay caray.
Que podamos reconocer.
No creo que la conozcan, Leila no creo que la conozca.
Quién sabe.
Edúcame Gustavo.
Pues deja me acuerdo porque ya ni yo me acuerdo. Pero sí eran canciones de, yo me acuerdo muy bien de las primeras que cantábamos eran canciones de Rigo Tovar, eran de esas.
De Los Ángeles Negros.
Todavía no.
Todavía no, eran muy complicadas.
Eran muy complicadas para lo que sabíamos, todavía no podíamos hacer eso.
¿Y no te acuerdas de ninguna de las canciones específicas como el momento en que tú la cantaste y tu viste que el público, que alguien del público como que conectó y dijiste: wow?
No, no, tanto así, la verdad no.
La de “La Mochila Azul”, ¿no?
Esa salió después, la de Pedrito Fernández, después no hombre, si ya me la aventaba “La Mochila Azul” también. Cosas de esas del festival Juguemos a Cantar y así, pero no, eran canciones así como la que dije ahorita de la Martina, así de...
Campirana.
Muy campiranas.
¿Y entonces se van de la kermés a dónde?
A seguir otra...
¿Cómo sale uno de la kermés, cuál fue el siguiente paso a la kermés?
Pues ahora sí que después de tocar las 5 canciones entendimos que teníamos que estudiar más, nos gustó tanto que armamos un repertorio como de 20 o 30 y luego ya nos empezaron a llamar de todos los pueblitos para bodas, 15 años, misas.
No me digas.
Sí pero para esto estuvimos tocando ahí mismo en la colonia, en el rancho este durante dos meses consecutivos, cada 8 días estábamos cantando, igual para la iglesia. Estaban bien felices en la iglesia, nosotros también porque nos pagaban.
Digo, a esa edad de 7, 8 años pues ya estás ganando tu dinero y...
Oye, ¿y qué decía tu papá, no se suponía que estuvieran ayudando con la finca, con el rancho?
Mi papá se hacía de la vista gorda. Mi hermano mayor se molestaba un poco, ¿no? Porque yo siempre he sido un poco flojo para levantarme en la mañana, ¿no? Entonces mi padre llegaba a las 5. 6 y vámonos. Y yo me quedaba ahí, me levantaba temprano, como a las 12, 1 y entonces ya me iba a estudiar música y mi padre pues nunca me decía nada, yo lo entendía como que me estaba apoyando, ¿no?
¿Y tu papá hoy en día dice: viste Adolfo, yo sentía que eso iba a funcionar?
Sí, él se siente muy orgulloso, él realmente nos quiere mucho y se siente feliz.
¿Cuál fue, cuando estaban así chiquitos, a ver, confiésate, tú le llevabas 4 años a Gustavo, yo me imagino que te parabas?...
¿Ya son cuatro?
Ok, dos.
Son cinco.
Son cinco.
Sí, pero no lo digas, no te conviene.
Bueno, uno siempre tiene que quitar un añito.
Claro.
Ok, está bien.
¿Pero se paraban así en el escenario y tú pensabas: wow, yo soy muy kool y mira todas estas niñas, querer que las niñas te quisieran era parte del aliciente para ser músico?
Sabes que ahorita que mencionaba Gustavo que estábamos contentos porque nos pagaban, realmente lo que siempre nos motivó fue el amor a la música.
Eso fue en broma hermano, ¿cómo no lo vas a entender hombre, por favor?
Exacto.
No quiero aquí delante de las cámaras.
Sí, y bueno, realmente pues nos gustaba, era lo que más amábamos. Cuando venían grupos importantes a Fresnillo nos gustaba ir a verlos y nos quedábamos ahí en frente de todo el show, ¿no?
Desvelarnos y todo.
Sí, realmente era lo que amábamos y finalmente pues concluimos siendo una agrupación en la región importante, nos llamaban para todo.
Y ahora, ahorita que volvamos, quiero que me cuenten cómo ustedes realmente empezaron su propio sello, hicieron su propia carrera, especialmente hoy en día que el negocio de la música ha vuelto a eso, ¿no?
Claro que sí Leila.
Entonces no se vayan, ya volvemos con Los Temerarios.
[Aplausos]
[Aplausos]
Gracias.
Seguimos aquí con Los Temerarios Adolfo y Gustavo Ángel. Bueno, yo nunca supe de dónde vino el nombre de Los Temerarios.
Bueno, Los Temerarios es... al principio era el grupo La Brisa, así es como nos llamábamos, ¿no? Y el nombre no lo puso una tía hermana de mi mamá. Y luego cuando ya hicimos nuestro primer...
¿Y por qué, porque dijo: ustedes son como la brisa que sopla y los?...
¿Sabes qué? Ni nos importaba, como nos agarró tan de repente la invitación a tocar a la kermés que te contaba mi hermano, que dije: necesitamos un nombre para anunciar, ¿cuál, qué nombre, qué nombre? La Brisa. Perfecto, La Brisa. Vamos, ¿no?
Dos años con ese nombre estuvimos.
Y después cuando ya decidimos hacer un disco, nuestra primera grabación pues ya había varias brisas por ahí en el mercado, así que buscamos algún otro y nos encontramos con Los Temerarios, que creo que se identifica muy bien con nuestra forma de ser, ¿no? Somos mu temerarios.
¿Sí?
Sí.
¿Y cómo se hizo el primer disco?
Pues con mucho esfuerzo. Juntamos nuestros ahorritos ahí de las tocadas, buscamos la oportunidad en diferentes sellos disqueros en todo el país, yo estuve dando el CD, más bien en aquella época el cassette, ¿no? Y siempre me decían: oye, pues está muy padre, nos encantaría hacer algo con ustedes, ¿por qué no vienes el próximo año, no? Ahorita de momento no.
Pero era el 2 de enero, algo así.
Exacto, era el mes de enero, entonces como que esperarte un año como que era muy complicado.
Es en serio, ¿eh? De verdad, sí, así.
Claro, entendimos que era muy...
Que era la manera polite de decir no.
Claro, éramos principiantes y yo hubiese hecho tal vez lo mismo, ¿no? Pero nuestro deseo de crecer y de que nos conocieran nos impulsó a hacer nuestra propia producción, hicimos un disco que bueno, en aquella época no lo conoció nadie, mandamos hacer como unos dos mil sencillos, en casa tenemos como 1,900 y cien los regalamos ahí entre la familia, no pasó realmente mucho, ¿no?
¿Qué sencillo era?
Una canción que yo escribí a mis 12, 13 años llamada “Un Mal Amor”, un hombre que sufre mucho porque lo engañó su novia, ¿no?
¿Y se la escribiste a una novia engañosa?
Pues no porque en aquella época yo ni novia tenía, ¿no?
Le salió la...
Sí, la imaginación nada más, la inspiración.
La inspiración de compositor.
Yo pensé que me ibas a decir: no, él siempre fue así de despechado.
No.
Yo estaba enamorado de mi maestra pero ella nunca se dio cuenta, ¿no? Sí, así es.
Oye Adolfo, ¿y esa fue la primera canción que tú tienes como un recuerdo consciente de haber escrito?
Sí, esa fue la primera, estábamos trabajando en la parcela y ahí surgió de repente y de ahí para adelante. A mí me daba un poco de pena al principio, ¿eh? Mostrarla, pero después se me fue quitando; luego pasan los años y bueno, las canciones que incluíamos que eran de mi autoría empezaron a funcionar, el público las recibió muy bien y apenas tengo ese vago recuerdo, ¿no? Que me daba pena, ahora me siento muy orgulloso.
¿Y cómo fue la primera canción o el primer disco que los hizo quizás no famosísimos pero donde realmente dijeron: ok, esto es viable, tenemos un sonido, tenemos algo aquí?
Pues el de los 14 Grandes Éxitos.
Sí. Ahí te va por qué somos Temerarios. Hacemos nuestro primer disco, nuestro álbum de 14 canciones y le llamamos Los 14 Grandes Éxitos de Los Temerarios.
Y ninguno había sido un gran éxito.
Ni siquiera existían.
Cancines inéditas.
Y fueron éxitos, a nivel regional, las 14 canciones fueron un éxito impresionante, así en...
En el estado Zacatecas, nos empezaron a tocar en las radios de Fresnillo de la ciudad de Zacatecas, de algunas otras ciudades de ahí, de Aguascalientes, entonces se empezó a expandir la música porque casi, como dice Adolfo, parece como si estuviéramos escuchándonos muy presuntuosos, pero casi las 14 fueron éxitos.
¿Y no había ni manager ni empresario ni nada?
Todo.
Adolfo.
No, él con sus lentecitos y todo, yo de tenis y él... ahí está el manager.
No, hacíamos todo el trabajo personalmente.
Pero tú eras chiquito, tú no tenías 18 años.
Sí, tendría por ahí 16, 17 por ahí, pero yo me subía a la camioneta y me iba solo a las emisoras de radio y llegaba con el disco y hacía amistad con la gente de la radio.
¿Y con las gafitas?
Y nos tocaban.
No, en aquel tiempo todavía no las conocía. Era con el sombrero todavía.
Bueno, ¿pero qué tienen con mis gafas?
No, me gustan, póntelas, están lindas. Oye, pero a mí me encanta el cuento que me echaron alguna vez del viaje a conocer el mar, ¿eso fue como por esa época, la época de los 14?...
Bueno, acá en México decimos ... no hombre, eso es puro cuento, eso es como que alguien te está diciendo mentiras, pero esto no fue cuento, fue realidad.
A ver.
Pues en Zacatecas, dijo don Ramón López Velarde, un poeta zacatecano, jerezano, dice: Zacatecas es de un cielo cruel, una tierra colorada y un cielo cruel, así, porque nunca llueve, por eso se supone que decía, ¿verdad? Entonces no había mucha agua y nosotros queríamos conocer el mar y lo más cerca que nos quedaba por tierra era Mazatlán. Pues vamos a Mazatlán. Entonces ya teníamos nuestra camionetita en la que podíamos viajar.
¿Era la camionetica y decía Los Temerarios?
Los Temerarios. No, decía primero La Brisa.
No, sí, Los Temerarios, sí, ya éramos Temerarios. Total, vamos a llevar unos instrumentos por si agarramos trabajo allá, y sí, llegamos y vimos, no hombre, que vemos ahí algo el agua y ¿ya vieron el mar? Qué grande está. No hombre, era una laguna, todavía faltaban como dos horas para llegar a Mazatlán, pero total, nunca habíamos visto algo tan grande, ¿verdad? Y ya lo vimos y nos bajamos y era a meternos al mar. Dicen que está salada. No hombre, era agua dulce, pues era una laguna. Total, llegamos a Mazatlán y vimos aquello inmenso, no... Nos quedamos ahí...
A mí me impactaba ver cómo daba la sensación como que el agua iba hacia arriba, ¿no? Como que se te venía encima, ¿no? Yo no lo comprendía, ahora ya lo sientes como normal, ¿no? Pero cuando eres niño...
Ahora vives al lado del mar.
Sí, pero cuando eres niño era impactante.
Total y que nos quisimos quedar ahí varios días pero pues ya no traíamos para los gastos, ¿verdad? Para comer. Pues fuimos a buscar trabajo y en el primer lugar que nos dieron trabajo fue en un lugar donde hay... mujeres... de la buena vida.
De la buena vida.
Sí, entonces... era como una cantina.
Y tú eras menor de edad, ¿no? Debieron haberlos multado a todos ahí.
Tenía como 13 o 14 años, como 13 años. Entonces dijeron: ok, pero ese muchachillo, ese chavillo va a cantar atrás de un aparato, un amplificador porque si puede llegar alguien y nos multan. Ok, yo canté de atrás y ellos nada más ahí al frente y yo atrás cantando. Decían: oye, qué bonito canta ese disco, porque no se veía el cantante. Total nada más cantamos un día porque no nos gustó y nos salimos y fuimos a buscar otro lugar, a buscar.
Claro porque no nos pagaron y como no nos pagaron dijimos: nosotros no tocamos más. Y cuando dijimos, ¿ah, no tocan? Entonces viene la policía y dijimos: bueno...
Nos iban a llevar a la cárcel.
Ahora sí vamos a tocar.
¿Y no les ofrecieron pagarles con las niñas bailarinas?
No, no, no.
No, éramos muy chiquitos, muy chiquitos.
No.
[Ríen]
Ay Leila, Leila.
Qué horror.
Pero bueno, de ahí nos fuimos, logramos salir y encontramos trabajo en un hotel que se llama Hotel Pelayo, Posada Don Pelayo, sí. Ahí trabajamos por la comida y por algunos pocos pesos pero estábamos ya en la terraza de un hotel muy padre, la terraza estaba todo el tiempo con mucha gente y hasta hoy le agradecemos muchísimo a él, al señor por eso.
¿Y volvieron donde el señor Pelayo, han vuelto a donde el señor Pelayo a decirle: se acuerda de nosotros?
¿Sabes qué? Cuando pasan los años un día fuimos a Mazatlán y yo agarré el teléfono y marqué al hotel preguntando por él, estaba su hijo, me decían que el señor ya no estaba trabajando ahí, ya tenía, pues ya un hombre de edad, ¿no? Y les expliqué pues era para agradecer nada más y me dieron el teléfono de su casa. Entonces le avisaron antes y yo le llamé, ¿no? Le dije que para agradecerle el apoyo que nos había dado hace algunos años, como 10 o 15, ¿no? Él no se acordaba pero se emocionó, dijo: ¿y de verdad para eso me llama? Sí, para eso. ¿Y yo hice eso por ustedes? Sí, claro que sí. Mil gracias.
¿Y él sabía quién eran Los Temerarios?
En ese momento sabía perfectamente quién eran Los Temerarios.
¿Y conectó?
Sí, bien padre.
Ah, pero qué emoción, ¿no?
Ah, estuvo muy bonito eso.
Sí.
Bueno, entonces ahora que volvamos sí quiero que hablemos de la música de Los Temerarios, las canciones que los han hecho famosos y que viene ahora. No se muevan aquí de Estudio Billboard.
Bueno.
[Aplausos]
[Aplausos]
Adolfo tú sigues, ¿cuántos discos han sido? Es que ni alcanzo a contar.
Deben de ser como unos 16, 17.
Yo también ya como que se me fue...
Por ahí andamos, entre 16, 18 producciones inéditas y de ahí, bueno, pues han salido muchas de éxitos y demás, ¿no? Así que deben de estar en el mercado como u nos 20 o 25.
¿Cuántas canciones tuyas grabadas?
Como 150 por ahí más o menos.
Impresionante. ¿Y cómo haces, y cuál es tu proceso de escribir?
Estar solo en una habitación donde no haya luz y en silencio total, meditar.
¿De verdad?
Sí.
¿Con una velita?
No, cuando escribo sin nada, o sea, cero, cero, cero. Ya que tengo la frase, entonces bueno, ya prendo un poquito la luz, la escribo y continúo.
¿Y la música viene después o viene todo?...
Al mismo tiempo, yo hago generalmente así. He escrito algunas cosas, por ejemplo en este último disco hay una canción que se llama “Tú Eres Mi Amor” y otra “Basta Ya”, esta la melodía la hizo Rudy Pérez y la letra la hice yo, ¿no? Entonces he trabajado de las dos formas pero realmente me identifica más hacer música y letra al mismo tiempo.
¿Y tú te sientas con qué, con el teclado o con la grabadorcita y tú cantas o qué?
De repente la guitarra y luego el piano y así me la llevo, ¿no? Pero siempre sí, la grabadorcita, es muy práctica.
¿Y siempre piensas en la voz de Gustavo?
Siempre estoy pensando en Gustavo, sí, obviamente.
¿Cómo se oyó eso eh? Lo bueno es que somos hermanos.
Digo, tienes que pensar el que la va a cantar por el rango de voz y demás cuestiones, ¿no?
Gracias hermano.
Gustavo tiene una interpretación impresionante y además tiene unas canciones preciosas que han sido éxito también en...
Ya no me puedo acomodar.
En la carrera de Temerarios: “Tu Infame Engaño”, “Creo que Voy a Llorar”...
Los éxitos de Los Temerarios realmente son míos.
Lo que pasa es que mucha gente no lo sabe porque pues no da chance aquí Adolfito a veces de explayarme, pero bueno.
No, pero sí, yo sé que tú también a veces escribes Gustavo.
Sí.
¿Y cómo escribes tú?
Yo la primera vez que escribí una canción con letra, porque tengo unas instrumentales, pura guitarra.
¿De verdad?
Sí, también, y las tenemos grabadas. La primera se llama “Tu Infame Engaño” La escribí cuando tenía ¿qué? Como 17 años.
No solamente tu engaño, tu infame engaño.
No, no, esto fue así ya como la lucha esa que se utiliza ahora donde llegan y bum, con todo, se llama “Tu Infame Engaño”, yo tenía 17 años, estaba en la casa como a eso de las 2 de la tarde y de repente, no sé, empecé a escribirla con mi guitarra y al mismo tiempo la música. Luego hice dos versos, pero me dio sed y fui a la tienda a comprar un refresco, me regresé y luego ya la terminé, pero la terminé bien rápido. Fue así en...
Un poco menos místico.
No, fue así no mas, sí, ya, y fue pura imaginación. Y ya la escribí. Y también hombre, me daba una vergüenza de enseñársela a Adolfo. Así como él sentía pena yo también y hasta el momento todavía cuando tengo canciones como que me da penilla.
¿Pero tú eres antipático cuando te?...
No, no, no.
No.
¿A veces tú le dices: oye Gustavo, no, eso está horrible?
No, nunca, jamás en la vida lo haría.
¿Jamás?
No, a mí me lo dijeron alguna vez, sé lo que se siente y sé que no es verdad. O sea, las canciones son parte de algo muy padre que llega a ti y puede ser exitosa o no, pero yo creo que viene de una energía muy positiva, entonces ponerle crítica negativa no creo que sea justo, ¿no?
Exacto.
Ahora, tú has cantado un par de canciones, incluso una que le escribiste a una novia tuya.
Sí.
¿Quiénes eran?
Bueno, realmente todas las canciones que yo escribo son para mis novias siempre, siempre.
Y ahora son para tu esposa Gaby siempre, siempre.
Pero mis novias son el público que nos quiere porque es una relación de amor muy padre de tantos años y no, sinceramente, no, te lo juro, ¿eh? Tú me preguntabas si yo pensaba cuando escribía en mi hermano Gustavo, claro, pero también piensas al mismo tiempo en el púbico, ¿no? A mí me motiva mucho imaginar que estás en el escenario y ver los rostros del público quien está cantando con nosotros, que cierra los ojos, se mueve, todo eso es lo que realmente creo que a estas alturas del partido pues me mueve muchísimo.
Y uno ve los videos de los conciertos de los temerarios y bueno, y la gente que ha estado en un concierto y eso es una cosa así realmente como apoteósica, ¿no? A mí me impresiona mucho cuando los veo siempre digo: Dios mío, qué convocatoria.
Gracias a Dios hemos tenido de todo, afortunadamente desde muy poquita gente a muchísima gente y eso te va dando experiencia y bases para poder enfrentar lo que venga, de que no siempre todo son éxito tras éxito sino que hay de todo, son como un estate quieto, cuando de repente no está bien, ¿verdad? Ubícate.
¿Y cuál fue la canción o el disco que realmente los lanzó al estrellato masivo? ¿Se recuerdan?
Yo creo que todos Leila, porque desde “Los 14 Grandes Éxitos” que ya quedamos que ni eran grandes ni eran éxitos, pero finalmente se convirtieron en grandes y fueron éxitos gracias a Dios y al público, entonces...
Oye, perdón señor Chespirito.
Esa fue la base, ¿no?
¿Le entendiste Laila?
Y luego viene una etapa con Sony, CBS en aquella época donde hicimos un par de discos que también fueron importantes y luego cambiamos de aires un poco, vienen tres discos con una compañía que se llama DISA y ahí yo creo que fue algo importante para nuestra carrera, ¿no? porque...
Iba subiendo de poco a poco, poco a poco.
O sea que nunca hubo como un boom, fue todo paulatino.
Sí llegó, poco a poco, poco a poco y buscando siempre de nuestra parte promocionar nuestra música, ¿no? Buscábamos programas de radio en toda la república, los pagábamos para que tocaran una hora de Los Temerarios y bueno, pues fue muy exitoso toda esa época, ese tiempo hecho de esta manera esta promoción y finalmente pues todos los discos han tendido desde entonces hasta hoy algo importante de nuestra carrera.
Tiene que haber alguno que sea particularmente...
Bueno, es que no lo quiere decir Adolfo, pero bueno, fue esa canción que escribí, “Tu Infame Engaño”
[Ríen]
Qué buena onda.
Ay Gustavo.
No, no es cierto.
No, yo creo que todos, yo creo que todos.
No, no, no, tiene que ser como el “Dark Side of the Moon” de Pink Floyd, ¿cuál es el “Dark Side of the Moon” de Temararios.
Sí fue, vamos, sí fue todo eso que estábamos platicando, sí fue empujando poco a poco, pero sí definitivamente el disco ese que se llamó “Los Temerarios Internacionales y Románticos”, encabezando la canción que salió a promoción pues fue...
¿Tú te acurdas de eso?
Fue “Tu Infame Engaño”. No, estoy muy jovencito, a lo mejor no, puro chavo.
Es que ok, digo, Gustavo y yo generalmente no estamos de acuerdo, ¿no? Pero hoy sí.... No es cierto. Esa producción traía muchos éxitos pero la que siguió también, es a lo que yo me quiero referir, ¿no? Y la que siguió lo mismo y así ha sido, ¿no? Entonces actualmente tenemos un repertorio que hombre ángel pasado los años, tú vas a una tocada, a un concierto de Temerarios y te das cuenta que no ha pasado el tiempo para esas canciones, que las siguen cantando igual, “Tu Infame Engaño”.
Eso fue en el 89.
“Ven Porque te Necesito”, “Sí Quiero Volver”, que son del mismo disco, ¿no? Y bueno, pues muchísimas canciones.
Adolfo, y ahora hay gene que los ve como un artista Pop, hay gente que todavía los ve como un grupo romántico mexicano, ¿ustedes cómo se describen?
Como Los Temerarios, haciendo lo que nos gusta, hemos tratado de hacer todo tipo de canciones, tenemos dos discos de música Ranchera por ejemplo.
Que son divinos, me encantan.
Gracias Leila.
Y bueno, y no por eso somos rancheros, ¿no? O sea, no queremos competir con nadie en ese género.
Simplemente es nuestro gusto de hacer la música.
Y luego lo romántico que hicimos siempre, ¿verdad? Y ahora tenemos esta producción que está hecha pues de una forma más internacional, un sonido que puede funcionar muy bien no solamente en México o Estados Unidos sino también en otros países y bueno, pues esa era más que nada la intención nuestra, ¿no? Estamos muy agradecidos con el público por el recibimiento que le ha dado y posiblemente en el futuro hagamos otras cosas, ¿no? Que no sabemos qué sean.
Menos reggaetón.
Pero siempre estamos tratando, manteniendo la esencia de Los Temerarios, porque la gente que ha crecido con nuestra música estamos muy agradecidos, por supuesto, y también como lo decía, algunas veces lo decimos, pues es de ir creciendo también musicalmente porque luego a veces a la música popular, la música del pueblo como que nos tienen, como que yo siento a veces un menosprecio un poco pero...
Como que hay muchos medios, creo que eso está cambiando, ¿no? Pero hasta hace recientemente hay muchos medios que como que pordebajean a ese público y a esa música.
Exactamente.
¿Y eso está cambiando o no?
El público este nuestro es el más auténtico, yo creo, el de más corazón, el que hace un esfuerzo grande por comprar un disco tuyo o cualquier cosa, o sea, es auténtico y de verdad que se entregan de corazón.
Pero sí cambia Leila. Yo recuerdo en alguna época cuando tú llegabas al Distrito Federal por ejemplo, el tipo de música, la que nosotros hacemos o hacíamos en ese momento, pues ni siquiera la tocaban en emisoras de FM, ¿no? Estaba solamente en AM, ¿no? Y así era en la mayoría de la república. Y para que vieras una nota por ahí en algún diario hablando de algún artista así de este género pues también era muy difícil, o en las revistas. Actualmente, bueno, pues las emisoras más exitosas posiblemente sean las que tocan estos géneros, ¿no?
Bueno, y esta es la música que mantiene viva la industria en Estados Unidos, ¿no?
Exacto, las ventas muy fuertes, bueno, ahora también está cambiando, ¿no? Como que ahora ya las ventas no son tan grandes, la industria está en una situación muy diferente a hace 10 años y bueno, hay que adaptarse, ¿no?
Bueno, y ahorita que volvamos les vamos a hacer las 20 preguntas de Billboard, entonces prepárense, ya les digo de qué se trata y ustedes no se muevan.
Ok.
[Aplausos]
Bueno, y Los Temerarios empezaron en un rancho en Zacatecas, ahora tienen estrellato internacional. ¿Cómo se siente haber hecho todo ese recorrido, a veces ustedes se paran y dicen: wow, no lo puedo creer o ya se les pasó eso?
No, personalmente, digo, como nos ha pasado tan poco a poco, son más de 30 años de estar en este asunto de la música, personalmente cuando tienes esos momentos donde estás solo, yo tengo mucha gratitud, mi corazón así me da sentimiento del agradecimiento que tengo porque hemos realizado los sueños y yo creo que hemos ido un poquito más allá y lo bello de todo esto es que tenemos más sueños posiblemente que al principio o cuando menos yo en el escenario hoy lo disfruto más que nunca, ¿no?
¿Y tú Gustavo?
Sí, ¿no? Definitivamente nuestros sueños, metas fue rebasado completamente y como dice Adolfo al igual yo pues el agradecimiento ese siempre va a estar, de venir de nada y bueno, tantas cosas que nos ha dado la vida en eso pero gracias a Dios la gente que ha sido clave para que uno tenga el éxito o los fracasos que sean a nivel profesional, son yo creo que la clave, ¿verdad? Junto con tu trabajo y bueno, bien agradecido y feliz sobre todo de tener ahora, pues tenemos nuestra familia, seguimos en esto de la música después de tantos años, gracias a Dios y bueno, y queremos perdurar por siempre y lo importante ahorita en este tiempo, precisamente ahorita, que seguimos vigentes.
Bueno, ¿entonces están listos para las 20 preguntas?
Sí.
Pues a lo mejor no estamos listos pero vamos a ver.
Voy a empezar contigo y después cambio el orden.
¿No es como en la escuela?
Entonces esto es así y así.
Venga.
¿La noche perfecta?
Pues una noche de amor.
Estar en el escenario.
¿Duermes con o sin piyama?
Sin piyama y sin nada.
¿Y tú?
En piyama.
¿Con piyama?
Pues sí.
Ok Gustavo.
Te recomiendo sin.
¿Angelina Jolie o Penélope Cruz?
¿Para qué?
Ay, no...
Pues es que no sé, qué tal que le pongan, después ahí , no, no, no. ¿Está mi abogado presente?
Pregúntame a mí, yo no te pregunto para qué?
A ver, ¿Angelina Jolie o Penélope Cruz?
Las dos.
¿Y tú?
Son buenas actrices, sí.
Lo que sea, ¿no?
¿Qué te hace llorar? ¿Qué te hace llorar?
Está muy indisciplinado tu hermano.
Me hace llorar cuando mis hijos están un poquito enfermos, un poquito enfermos.
Lloro de emoción cuando veo el cariño tan grande que nuestro público nos tiene siempre, gracias a Dios.
¿En qué gastas demasiado tu dinero?
No tengo excesos.
¿Y tú?
Me gusta comprar ropa, pero no gasto tanto porque no tengo auto por ejemplo.
Ya ves que llegaste a lo mismo.
¿Verdad?
No gastas demasiado entonces, ves.
No, lo que pasa es que ahorro en no comprando auto y lo compro en ropa por ahí.
¿Qué cambiarías de ti si pudieras?
Nada, estoy muy agradecido con Dios, con la vida, me caigo muy bien, me veo al espejo todos los días y digo: Ah, buenísima onda, está perfecto.
Nada. Así me hizo Dios, así me hicieron mis padres y bueno.
¿Tu peor concierto?
Ninguno.
¿Ninguno, verdad?
Todos han sido fantásticos, hasta uno que tuvimos en Texas que hubieron como unas 20 personas en los años que empezábamos, la primera vez que fuimos por allá. Fue divertidisísimo, entonces ninguno.
Un día qué casi tuve un desgarre en mi garganta.
¿Sí?
Sí, o sea, ese, sí. En Oklahoma City.
Donde tuve que cantar yo, ¿verdad? Que decían: que cante Adolfo.
Eso fue lo más triste porque se empezó a ir la gente.
Yo tengo ese record, tenemos ese record, Gustavo tiene la... ¿cómo es Gustavo? La gente que más ha entrado, tiene el record mi hermano y yo la gente que más ha salido.
Es una broma, es una broma, yo canto bonito y le gusta a la gente.
Te creemos, te creemos.
Tenemos nuestro público.
Te hemos oído, sí.
Un beso para quien le gusta cómo canto, gracias.
Y voy a seguir cantando.
¿Ya viste que se sacaron, ay?
Bueno, ¿tu mejor virtud?
No, no puedo vanagloriarme yo mismo, no, no lo sé.
La modestia será.
No, pues no es bueno vanagloriarse u no solo, mejor que Adolfo tal vez diga algo de mí.
No Adolfo, ¿tu mejor virtud?
Estar de buen humor, siempre.
Ok. ¿Qué objeto llevas siempre contigo?
Pues el que no podemos dejar en ninguna parte.
Que es ¿qué?
Objeto, no juguete.
Todos lo entendieron menos tú Leila.
Lo entendí.
Viva México.
Ayayay. Objeto.
Ah, objeto.
Objeto, no juguete, te repito.
Bueno, en esta época yo creo que es importante tener un celular para estar comunicado, ¿no?
Ok.
¿Qué objeto? ¿Esto podría ser un objeto? A mis muchachitos, a mis niños.
Ah, ok, very nice.
¿Cuál es tu ritual antes de salir a un concierto?
Encomendarme a Dios y a tres santos que quiero mucho, bueno, a todos y el orden no altera el producto, la Virgencita de Guadalupe, el Santo Niño de Atocha y la Virgen de San Juan.
¿Y tú?
Bueno, pues yo hago respiraciones, hago así y le agradezco a Dios y le pido que nos vaya muy bien.
¿Y qué es lo que no soportas de una persona?
La maldad así descarada me parece que no debería ser, la gente que maltrata a los niños por ejemplo y todo lo que sería como injusto me provoca algo.
¿Y tú?
Bueno, sí, todo lo mismo, lo que dice Adolfo obvio, yo creo que a todo mundo, ¿verdad? Por supuesto, pero sí ya más directamente cuando sabes de alguien que habla a tus espaldas y luego va muy de frente contigo y te da el abrazo de la puñalada, ese sí.
Ese sí. ¿Qué fue lo más tonto que tú hiciste para conquistar a alguien?
No, no. Nada.
¿Nada?
Muy inteligente.
Soy medio aburrido.
Vamos a tener que preguntarle a tu mujer un día de estos.
Mejor, sí.
¿Y tú?
No sé, no sé, yo creo que todo lo que hace uno cuando está enamorado puede, suele ser medio tonto, ¿no?
No, tiene que haber algo.
Dicen que sólo los tontos se enamoran, igual que yo.
Oh Dios mio.
¿Sabes qué? No, yo me considero una persona inteligente y creo que no hago muchas tonterías.
¿Si pudieras tener otro talento cuál sería?
Wow, me gustaría poder expresarme con eso que tienen los grandes oradores del mundo, eso me gustaría mucho.
Ok.
¿Cuál es la palabra que más utilizas?
Ah caray.
Ah caray.
Ah caray.
¿A qué le tienes miedo?
Bueno, trato de vivir sin miedo pero me asusta mucho la violencia, es algo que no me puedo adaptar.
Ok. ¿Cuál es la cualidad más importante en una mujer?
Su honestidad.
¿Tienes algún amuleto de la buena suerte?
Sí, generalmente tengo una cruz y Jesús, que hoy no la traje porque salí corriendo para venir al programa y me olvidé de ella, pero sí, cuando no la tengo me siento así como extraño, la necesito, sí.
Como sin piyama.
Sí, exacto.
¿Tu peor defecto?
A veces me paso de... no tomo mucho las cosas en serio.
Pero no es defecto, está divertidísimo, a mí me hace reír mucho.
Entonces soy tu payaso.
¿Dos discos que llevarías a una isla desierta?
Ah caray, me gusta mucho cómo canta la Pausini y me gusta mucho cómo canta mi hermano, así que llevaría esos dos discos.
¿Y tu vicio preferido?
Cantar.
Cantar, qué lindo.
La verdad.
Y ahora, antes de que nos vayamos, una última pregunta: ¿qué músicos los han inspirado a ustedes en su carrera?
Bueno, a mí Robbie Buchanan por ejemplo, actualmente él está en nuestros dos discos ahora, que es un pianista reconocido a nivel mundial, que ha trabajado con los artistas más grandes del planeta y que ahora tenerlo ahí y haber convivido con él me doy cuenta que ha sido una inspiración muy, muy grande hasta hoy, ¿no? Me ha impulsado muchísimo. Y antes pues mucha gente, mucha gente, ¿no? Los grupos con los que crecimos, Los Solitarios, Muecas, Freddys, tantos artistas, ¿no?
Me ganó la respuesta, es que estamos muy conectados y es lo mismo, o sea.
Oye, pues se nota la conexión, yo creo que es parte de la clave del éxito y les agradezco tanto que hayan estado aquí con nosotros y a ustedes muchas gracias, se despide de ustedes Estudio Billboard.
Gracias Leila.
Gracias.
Gracias.
Gracias.

















