Hoy en Estudio Billboard la legendaria Angélica María nos habla de cómo fue ser estrella del Rock’n Roll en los 60, de su amor por la actuación y de su nuevo show junto a Armando Manzanero, aquí en Estudio Billboard.
Bienvenidos a Estudio Billboard, hoy tenemos con nosotros a una leyenda de la música y el entretenimiento latino, Angélica María.
Bravo!
Niña hermosa mucho gusto de conocerte. Me da mucho gusto conocerte porque eres una mujer muy valiosa, tan joven que eres, mira el puestazo que tienes y lo linda que eres y que hagas este programa me parece encantador.
No, pues imagínate, el gusto es mío estar aquí con una persona que ha abierto tantas puertas y que ha sido la precursora de mil cosas de las que vamos a hablar.
Claro que sí.
Aquí tengo la lista. Casi 60 películas, más de 20 telenovelas, casi 20 obras de teatro, más de 250 programas musicales de televisión, yo no sé, ¿esos son al día? 75 discos, espectáculos musicales, mejor dicho, llenado el Madison Square Garden dos veces, pero me dicen que el puro comienzo fue haciendo papel de niño a los 6 años de edad, ¿verdad?
Mis dos primeras, mira, te voy a decir cómo fue la historia. Fui a casa de unos amigos de mi mamá, era fiesta de sus hijos, entonces ahí estaba un productor que se llamaba Gregorio Walerstein, que ya murió desgraciadamente pero era el zar, era lo máximo, y le dijo a mi mamá, que todavía no era productora de cine porque después nos volvimos y sobre todo mi madre, sí; le dijo este señor a mi mamá: lástima que tu hija no sea un niño porque necesito un niño tal y como ella, yo lo oí y dije: córtame el pelo y yo hago la película. No pasó nada, pasó tiempo. Mi tía Yolanda que sí estaba dentro del ambiente artístico, porque ella sí hacía papelitos en las películas, creo que fueron injustos con ella porque era buena actriz y nunca la aprovecharon, pero bueno, ella estaba dentro del ambiente artístico haciendo cine y se encontró a Gregorio y Gregorio estaba preocupadísimo porque no tenía su niño para la película y ella le dijo: bueno, pues ahí está mi sobrina, ¿qué pasó? ¿Por qué no le haces una prueba? Dijo: bueno, tráeme a la niña, estoy desesperado, aunque sea niña vamos a ver si puede. Me cortaron el pelo, me hicieron la prueba, me quedé con la película. Y siguió otra película después de eso, de niño también. Yo ya estaba un poco harta. Yo me mandé hacer mis ricitos, me los mandé hacer porque todo mundo me confundía con niño a esa edad, tenía yo 5 años.
¿Y te ponías tus blue jeans?... No, no blue jeans.
Era un niño medio afeminado, ¿verdad? Pero sí, con shorts, eran shortcitos de niño con su saquito.
Ay qué lindo.
Con su chaqueta, pero shorts, así salía en las dos películas, con shorts y chaquetita y piyama y jugando con trenecitos y todo. Bueno, en trenecito hasta eso es divertido, pero es lo único que me gustaba de ser niño, odiaba que me dijeran... Había una rumbera muy famosa que era María Antonieta Pons en aquella época, era los 50’s, entonces llegó un escritor que era muy bueno, que era Fernando Galeano, a mi casa y me dijo: ¿cómo te llamas niño? Le dije: Yo me llamo Angélica María. Ay, yo me llamo María Antonieta Pons, me dijo. Me dio tanta rabia que al día siguiente fui con el peluquero de la película para que me hiciera orcasitas, se llamaba, para que me hiciera mi cortina, se llamaban cortinas, ahora se llaman extensiones, ¿eh? Pero era cortina así llena de rizos hasta acá.
Para que pudieras ser niña otra vez. Y ahorita...
Quería ser como las hadas de los cuentos con el pelo largo y todo, ¿no? Obviamente.
Y llegaste a ser, porque ciertamente después siguió una carrera muy femenina de la cual vamos a hablar aquí en Estudio Billboard con Angélica María.
Seguimos aquí en Estudio Billboard con Angélica María. Una historia de todo, y bueno, entonces eres una niña haciendo papel de niño y aburrida de hacer papel de niño y que te digan que eres niño.
Afortunadamente nada más fueron dos películas, después se normalizó la cosa y ya salí de niña.
Entonces no se confundió tu identidad, no tuviste problemas sicológicos.
Ah no, yo no. Yo salí de criminal, por ejemplo hice “La Mala Semilla”, “The Bad Seed”, la obra de teatro.
Y siendo también muy chiquita ¿no?
Teniendo 10 años de edad y no tuve ningún problema. Es que cuando naces actriz, cuando naces artista representas un papel, no por eso vas a creer que eres asesina de verdad y vas a ir matando a todo mundo a cuchillazos o envenenado gente, ¿no? Entonces...
Pero la gente te asocia con el papel del momento, ¿no?
Sí. Fíjate que estaban haciendo la recolecta de la Cruz Roja en los intermedios y yo salía con mi botecito que decía Cruz Roja ahí para recolectar dinero y a mí una señora un día me dijo: niña maldita, ojalá te mueras. Y no, yo no soy mala, de veras, yo soy muy buena, yo salgo ahí de mala pero aquí en la vida real soy muy buena.
¿Y cómo hiciste la transición de... hubo una transición de actriz a cantante o la música era algo que ya traías?
Mira, yo seguía haciendo teatro, seguía haciendo cine y siempre que había oportunidad cantaba a capela, con acompañamiento, como fuera cantaba. En la obra de teatro en esta de “Mala Semilla” habían festivales, llevaba mi mariachi y cantaba, yo comencé cantando Ranchera. Entonces en las películas cantaba a capela o cantaba acompañada, hasta que hice una obra de teatro que se llamó “Las Fascinadoras”, tenía yo 16 años, ahí cumplí 16 años 16 ó 17 años. 17. Y entonces le dije a mi madre: mamá yo quiero cantar, ¿qué hago? Pues vamos a una casa donde den canciones, ¿no? Para que te aprendas unas canciones y alguien te pueda hacer una prueba. Entonces llegué a esta casa de música y sale un señor muy guapo, muy elegante y muy alto, con pelo blanco y me dice: a ver, ¿qué quiere usted cantar? Pues a mí me gusta cantar puras canciones de José Antonio Méndez o de José Alfredo Jiménez, así como en bolerito o en ranchero y me dice: a ver, pero cante usted con la voz engolada. ¿Cómo? Sí, cante, ¿usted sabe alguna canción viejita? Le digo: pues sí, mi abuelita me enseñó “Borrachita”. A ver, cante.
Borrachita me voy...
No, no, no, no, no, cante usted con la voz engolada, como de ópera.
Borrachita me voy para olvidarla,
y yo le dije: así no me sale. No me sale para nada oiga, no, eso está horrible. Y en eso entró un chaparrito, así bajito, un hombre muy bajito, yucateco, que esto es de ...
Y muy feo porque el otro era alto divino y este era bajito.
Pues era feíto, así guapo, guapo no era y me dijo: a ver niña, porque así hablan los que son de Yucatán, a ver niña bonita, ¿qué le gusta a usted cantar? Le dije lo mismo, entonces empezó a acompañarme:
Si me comprendieras, si me conocieras qué feliz sería.
Esta me empezó a acompañar en el piano y me dijo: ¿Sabe qué niña? Yo la voy a llevar con Acosta a ver si graba usted un disco rápidamente. Este señor era Armando Manzanero.
Me estaba imaginando.
Este hombre era Armando Manzanero. Lo primero que yo grabé de Manzanero fue “Eddy Eddy" y vendimos todos, fue mi primer éxito musical y vendimos todos los discos que te puedas imaginar, aquí, Estados Unidos, en Sudamérica. Fui a tu país a un teatro que se llamaba el Teatro México, allá en Colombia, en Bogotá, precioso, precioso y ahí tuve muchísimo... yo tengo mis fotos, un día te las enseñaré.
¿Y será que nos vas a cantar un poquito de “Eddy Eddy".
Ay claro. Claro, Fernando, ¿verdad?
Sí.
Fernando Blue, que espero que no esté muy blue sino que esté contento.
A ver.
Eddy Eddy, coritos.
§§
Eddy Eddy. Eddy sólo vive para mí. Todas desean con Eddy pasear, tomadas del brazo caminar, mi Eddy es más que un príncipe azul, me tiene casi loca, yo me muero por su amor. Eddy Eddy.
Tenía 17 años.
Eddy Eddy.
Era el prototipo de la muchacha de esa época.
Eddy Eddy. Papapapapam, parara papam.
Eddy sólo vive para mí.
Bravo. Oye, ¿qué año era este?
Este fue en 1962.
¿O sea que eran las falditas estas y las mediecitas tobilleras?
No, ya se usaban los pantalones tubo muy apretados, eran lax tech, que no había antes de eso, eran elásticos, naranja, así de esos colores fosforescentes casi todos y era cuando se usaba el collarcito de perlita, los peinados altos, altos, altos, con crepé le llamábamos aquí, batido se llama en muchos otros países.
Enredado. En mi país.
Enredado. Era esa época. Se usaban las crinolinas, los fondos estos que hacían que las faldas o sayas se vieran muy pomposas, muy así grandotas.
Y “Eddy Eddy" debió haber sido bastante revolucionario para la época, ¿o no? Y para una niña mexicana bonita bien.
Fue un hitazo, fue un hitazo. Soy la primera cantante femenina porque estaba Enrique Guzmán ya, estaba César, Alberto y soy la primera mujer que tiene un hitazo así fuerte y después siguió:
Dile adiós pero ahora dile adiós aunque llore vida mía.
Dile adiós cariño, dile adiós...
Canciones preciosas.
Paso a pasito llegaré donde vive tu corazón.
Esta es de Manzanero también. Grabé muchas canciones de Manzanero, muchas, yo me peleaba por cantar canciones de Manzanero porque era el mejor compositor en aquel momento. Eran más que nada covers, muchos covers había. Y aquí había letristas muy buenos: López Lee era estupendo, Lolita de la Colina, que después se volvió una gran compositora también escribía los covers, hacía los covers y pues grabé mucha canción, sobre todo italiana. Lo que a mí me iba más era la balada. A mí me gustaba mucho el Rock lento y la balada.
¿Pero te gusta más, te sentías más identificada con la balada que con los Eddy Eddys?
Pues mira, es que yo ya entro, ya no estoy realmente en el Rock, Rock, Rock, entro a la época de Twist. 62 ya es el Twist, ¿no? Entonces es un poquito más ligero. Y a mí me gustaba cantar canciones de amor. Yo estuve enamorada del amor desde que tengo 4 años de edad o 3.
¿Y cómo te iba en esa época siendo como ídolo juvenil y tenías muchos novios o qué pasaba?
Ay no, no.
¿No?
No. Todas mis amigas tenían novios preciosos y a mí me tocaban los feos y entonces no me gustaba ni andaba con ellos.
¿Pero te dejaban salir o no, o tu mamá era así súper estricta?
Tuve una madre maravillosa que me dejó ser. Me dejó ser artista a los 5 años de edad; ella después empieza a producir cine cuando yo tenía 5 películas hechas, ella conoce el ambiente artístico por mí, ¿no? Posteriormente se vuelve productora de teatro, magnífica, hicimos grandes éxitos que ya platicaremos. Pero... ¿cuál era la pregunta? Que ya se me fue por irme con mi mamá.
La pregunta era que si siendo tan famosa que si tenías muchos novios.
Ah no. Pero ella fue una mujer... Sí fui noviera, sí fui noviera pero me costaba trabajo, tenía que taclearlos, ¿sabes? Cuando juegan fútbol americano, ¿cómo se dice en inglés, tackle?
Tackle.
Tackle, I have to tackle them. Así los tacleaba a los hombres para que me hicieran caso porque yo tuve cara de más jovencita de lo que yo era y era cachetoncita y con cara de niña buena y ellos querían a las sexys y querían hacer cositas que yo no hacía. Entonces mi mamá, por eso me fui con mi mamá, me dio una educación fantástica, mi mamá me dijo: Angélica, tienes 14 años, aquí están las llaves de tu casa, aquí están las llaves del cochecito, un cochecito pequeñito que teníamos, haz tu vida como tú quieras, tú sabes lo que te conviene ya y lo que no te conviene, ahora haz tu vida. ¿Pues yo cómo iba a defraudar a mi madre, no? Fui una niñaza maravillosa, una adolescente sensacional.
Fuiste una niña buena.
Sí, fui muy buena.
Y ahorita quiero que sigamos hablando un poquito...
Ahora me arrepiento, quisiera haber sido más mala.
Bueno, ahorita nos hablas más de la carrera, no sé qué tan mala te volviste pero ya volvemos más con Angélica María.
Seguimos aquí en Estudio Billboard con Angélica María y estamos todavía hacia allá hacia el final de los 60’s eres una súper estrella cantando Rock’n Roll y baladas, todo muy juvenil y eras una mujer, que no era común ser una mujer tan exitosa en la música en esa época en México, ¿no?
No, fíjate que no, sí habían ¿eh? Estaba Maité Gaos, estaba Julissa, Leda Moreno. Lo que pasa es que pues sí yo tuve muchísimo más éxito, muchísimo, el público fue divino conmigo, era yo su consentida, no solamente grababa discos, hacía teatro, mucho teatro.
¿Tú crees que el hecho que hicieras teatro, cine, que todo eso te hizo?...
Giras, radio, hacía foto novelas, que eran las foto novelas, todo, hice todo, todo, no creo que haya habido en este país una mujer que haya trabajado tanto como yo.
¿Y tú nunca querías como que sentarte e ir al colegio y no ser famosa por un día, como que ir a cine y que no te cayera encima todo el mundo?
En el colegio eran lindos conmigo. Sí a veces había un envidiosillo por ahí, pero como los invitaba yo a todo, los llevaba yo al teatro y pues les gustaba mucho, ¿no? Tenía compañeros que cantaban, les gustaba ir. Entonces pues sí hay gente envidiosa aunque no seas artista, siempre, ¿no? Pero siendo artista sí es un poquito más fácil, pero no, no tuve problema con eso. Yo fui al colegio hasta, ¿cómo se llama? Preparatoria, ha de ser como Nineth grade. En Seventh grade yo terminé en el Colegio Americano y después hice, ah no, 3 años más, fue ya terminando... ¿después de Nineth sigue Tenth? No.
Sí, sigue tenth. Hasta doce.
Tenth. Hasta tenth grade.
¿Quién te manejaba tu carrera?
Porque en tenth grade aquí terminaba la preparatoria.
Ah, terminaba ya aquí.
Acá eran 3 años de preparatoria.
Y Angélica, ¿quién te manejaba tu carrera, tu mamá?
No. Fíjate que mi madre era una gran productora de cine, de teatro y una gran consejera, fue mi gran amiga. Tuvimos una amistad siempre maravillosa desde que tengo uso de razón. Pero ella no fue mi representante, mi representante primero fue Blanca Estela Limón, después fue Jorge Madrid Campos, después fue Fanny Chats, ahora es Cary López.
Ahora es Cary López. Y tú vendías discos y vendías discos y vendías discos ¿y te entraban regalías de esos discos?
Cary López aquí en México, perdóname, déjame que aclare, porque en los Estados Unidos es Balaguer.
¿Sí conoces a Balaguer?
Sí claro.
Es divino, ¿verdad?
Sí, muy querido.
Sí, Balaguer es mi... Luis Balaguer es mi representante en Estados Unidos.
Y de esa época, tú vendiendo tanto, ¿te llegaban regalías de todo lo que estabas haciendo?
Pues mira, me llegaba chocolate, como dicen en el argot de música, ¿no? de discos, te dan un poquito. Tú en México ganabas el 6% de lo que se vendiera, el 6%, entonces pues se ganaba pero muy poco y después ellos te hacían trampita y te decían que habías ganado menos, entonces pues ganabas muchísimo menos. Y los éxitos grandísimos que yo tuve nunca gané nada porque pues me decían que había yo ganado nada. De los grandísimos, ¿eh? de todo Latinoamérica y Estados Unidos.
¿Si pudieras como revivir esa época qué harías distinto, no sé, te conseguirías un buen manager, harías contratos distintos, qué harías?
Es que antes en aquella época uno trabajaba por el gusto de trabajar, en realidad el dinero te importaba poco. Los artistas cuando nacemos artistas, no lo digan, pero trabajaría uno gratis, ¿o no Fernando? Lo malo es que no debes de trabajar gratis porque yo me acuerdo que a mí me salía mi ropa muchísimo más cara que lo que yo que yo ganaba en la telenovela o lo que ganaba en la película porque antes uno ponía su ropa. Ahora ya, Televisa por ejemplo, te paga la ropa, te pone vestuario y te da carta de vestuario y lo que tú quieras; antes no, antes yo ganaba en una telenovela pon tu 10 pesos, pues me gastaba 20 en ropa, ¿no? Entonces no me convenía nunca, yo nuca gané dinero, nunca, nunca, siempre me hicieron trampa en todo, en todo. En las giras sí ganaba yo dinero, gracias a eso pude hacer mi casa, ¿no? Pero es lo único que tengo. Yo soy millonaria en amor porque en dinero nada mi amor, tengo que seguir trabajando para ganarme el pan de cada día.
Y si quiera que te gusta tu trabajo.
Ah bueno, lo amo, lo amo. Pero sí me gustaría, sí hubiera yo cambiado un poquito las leyes en México porque por ejemplo en los Estados Unidos pasan canciones tuyas, te dan una regalía, aquí nada; pasan películas tuyas, te dan una regalía; aquí te dan un peso por película o algo así, una cosa horrible.
¿Y de esa época de todos estos éxitos hay alguno que sea particularmente querido para ti que quieras compartir un poquito con nosotros?
De los 60’s...
Y de los 70’s.
Y de los 70’s. Hubo algo muy importante que yo sé que el público recordará, tú debes haber estado muy chiquititita mi niña porque eres muy jovencita.
Gracias.
Hice una telenovela que se llamó “Muchacha Italiana Viene a Casarse”. En argentina no pasó conmigo porque era argentina la telenovela y la hicieron allá con otras personas, con otros artistas, pero esta fue la primera telenovela que abre los primeros mercados desde Nueva York hasta Chile. Y te digo que siempre me hacían trampa porque estaban los estadios llenos cantando esta canción junto conmigo, estadios llenos y me dieron mil pesos de regalías, entonces me salí de la grabadora, ¿no? Me fui a otra porque eso era una trampa bárbara, ¿no? Pero la canción, mira, llené dos veces el Madison Square Garden en aquella época y la canción iba, ¿cómo Iba? Fernandito, a ver recuérdame.
A dónde va nuestro amor si cada día se va muriendo la flor de tu alegría. A dónde va nuestro amor yo me pregunto y no me sé contestar por cobardía.
Eso.
Bien.
Esta canción pues fui una de las primeras mujeres en vender millones de discos en Latinoamérica y después, un poquito después que se me ocurre, yo siempre había cantado ranchero, música mexicana, ¿no? Pero me decían que no debía yo grabar ranchero que porque no iba con mi tipo de voz y yo dije: perdónenme pero yo pienso que va mi tipo de voz con todo lo que yo sienta cantar, ¿no? A lo mejor canto muy feo, porque canto muy feo, pero con mucho sentimiento. Entonces hubo un poroductor ahí que se llamaba Joopi Martínez, que era de Texas, y me llamó por teléfono, me dijo: Angélica vamos grabando, ¿qué quieres grabar? Le dije: yo quiero grabar ranchero.
Y esta canción de alguna manera, como la oí ahora, es como una precursora de eso, ¿no?
No. Esto era balada, balada, esto era balada, balada.
Pero se le podía poner un arreglo ahí.
Es que es lo que yo hice con la balada ranchera. Las canciones rancheras le puse el
pam, pam, pa, pa, pa, pam, pam, pam
con el mariachi, entonces era una balada
pom, pom, tiqui, tiqui, tin, tin, pom, po,
esto con “Tú Sigues Siendo el Mismo”, que era una canción que Juan Gabriel me llevó cuando él todavía no era nadie, yo dije: esta canción yo la quiero. Y Joopi Martínez, Pedro Ramírez, que era el arreglista, y yo, inventamos la balada ranchera y fue el primer gran hit, pero vendí más de un millón de discos en los Estados Unidos, fui la primera mujer en vender eso en los Estados Unidos, dinero que tampoco vi porque hubo un señor que se lo llevó, se lo robó. El pobre señor Joopi Martínez se murió, y creo que del disgusto se murió, muerto, se murió, en paz descanse, pobrecito, no se murió de mentiritas, no, se murió y yo me morí de dolor porque nunca me pagaron nada, imagínate, un millón de discos, hubiera yo ganado muchísimo dinero.
¿Cómo se llamaba el disco?
Ay, yo creo que “Tú Sigues Siendo el Mismo”. Era un álbum que tenía yo un vestido verde que después todo mundo traía, azul verde, con diamantes aquí, con cuadritos brillantes aquí y después yo veía a todas las muchachas vestidas como yo igual con ese vestido, muy bonito, muy bonito eso. Y se peinaban como yo y... fue una época muy bella esa.
Y ahorita que volvamos quiero que hablemos más de esa época y también de un Grammy a la Excelencia que te dieron el año pasado.
Claro que sí mi amor.
Apenas volvamos aquí en Estudio Billboard con Angélica María.
Seguimos aquí en Estudio Billboard con Angélica María. Mira Angélica, en la mejor de las circunstancias ser artista y estar de gira es una cosa ardua, dura, desgastante.
Muy difícil.
Pero siendo mujer en una época en la que no había tantas artistas mujeres de gira, porque ahorita es más común, pero realmente en los 70’s sí había muchas pero en el mundo latino esto era todavía...
Íbamos todos juntos, mira, había unas caravanas del señor Vallejo, él tenía 2 o 3 autobuses bases, ¿no? Y los llenaba de artistas jóvenes y grandes: María Victoria, José Alfredo Jiménez, Lola Beltrán, toda esa gente grande iba con los muchachitos que éramos nosotros, los jovencitos, y hacía unos shows espectaculares donde íbamos, hacíamos 3 ciudades diarias o pueblos diarios.
¿Esto era en México o en Estados Unidos?
Uno o dos o tres meses. México, México. Cuando yo viajaba al exterior, al extranjero pues era ya en avión y todo esto, ¿no? En aviones.
Era un poco más elegante.
Bueno, pues sí. Y me acompañaba siempre, mi madre trabajaba, mis padres se divorcian, yo me vengo a vivir con mi familia mexicana a México, porque mi madre era mexicana, mi papá norteamericano, entonces yo me vengo a vivir con mi familia mexicana a México y me acompañaba mi tía Yoli, la misma que me metió ahí en la película, ella me acompañaba porque mi madre trabajaba.
O sea que tu tía Yoli no te dejaba hacer locuras.
No, eso no, yo no hacía locuras, yo era una muchacha muy equilibrada, ¿vieras? Yo iba a trabajar y trabajaba y para no sentirme sola me llevaba a mi tía Yoli. Porque te sientes muy solo, terminando de actuar con un éxito bárbaro, te vas al hotel tú solito y te acuestas en tu hotel ahí y te sientes el ser más desdichado del mundo. Yo creo que por eso se meten tanta droga y se emborrachan y hacen tantas cosas. La soledad en esto es terrible; estás llena de gente y completamente sola. Entonces yo tenía a mi tía Yoli que era una gente que me adoraba, que me acompañaba, que nos llevábamos como amigas; era mi tía pero era muy joven, entonces nos llevábamos como amigas y nos divertíamos muchísimo, entonces el trabajo se hacía un poquito menos arduo, sobre todo la soledad.
Y cuando empezaste a hacer la parte, aquello de la balada ranchera, cambió un poquito el ámbito en el que dabas las giras o siguieron siendo los mismos fans.
Uy no, no, no, siguieron en una forma terrible, muchísimo más, muchísimo más, ya hacía yo, fíjate, hubo un momento en que hacía yo telenovela que fue “Corazón Salvaje”, la versión donde yo era la protagonista; después hacía teatro: “Papacito Piernas Largas” y después hacía centro nocturno. O sea que yo trabajaba de 8 de la mañana a 2 de la mañana diario.
¿Cómo te cuidabas la voz?
Pues fíjate que nunca me la cuidé, nunca me la cuidé. Bueno, sí me la cuidé y me hicieron mucho daño los doctores, porque me curaban con cortisona, en aquella época no habían desinflamatorios, desinflamantes buenos, entonces te daban cortisona. Me dieron 26 años cortisona, me provocaron Síndrome de Cushing me puse así, engordé muchísimo, yo todavía no logro llegar a mi talla, ¿verdad? Estoy yo empezando.
Yo te veo muy bien.
Pues mira, sí, pero estaba yo acá, ¿eh? En “Mar de Sueños”, la última película que hice me tuve que engordar un poco más para ser abuela y verme un poco más vieja, pero no me costó tanto trabajo, subí dos tallas nada más, estaba yo en talla 14 y en esa película talla 16. No, ahora estoy ya en 10, entonces ya no me veo tan mal. Ya estoy en 11, 10 no, el 10 me queda medio apretadito, estoy en 11 todavía, espero bajar a 8. Pero ... se me olvidó.
De la cuidada de la voz.
Ah, la cuidada de la voz. No, nunca me la cuidé, siempre me llevaba yo mis pastillitas, mira, cuando no veía al doctor porque no había tiempo, yo me llevaba mis pastillitas y era cortisona. Imagínate 26 años estuve tomando eso, entonces me hicieron mucho daño.
Y ahorita cuando tú miras toda tu trayectoria y que sigues activa, que es lo que me parece impresionante, sí, sigues trabajando todo el tiempo, ¿qué sientes tú que le has aportado a otras artistas, especialmente, sientes que abriste alguna puerta?
Yo lo único que quiero es que sean sinceros con ellos mismos, si de verdad son artistas que se dediquen a esto y que den su vida por esto porque es divino. Ahora ya hasta cobran en este país. Si hubiera hecho mi carrera en Estados Unidos sería multimillonaria en dólares, pero multimillonaria, porque hice de todo: cine, teatro, televisión, todo, todo. Entonces si lo hubiera hecho allá hubiera sido millonaria, no fui. Entonces ahora hasta dinero ganan. Pero sean muy sinceros, si de verdad nacieron artistas, no porque dicen: ay el glamur y voy a tener un barco y... no es cierto, ¿eh? Hay que trabajar muy duro, hay que trabajar muy fuerte, pero tienes que estar convencido que tú eres artista, tienes que saber. Si vas a cantar que no seas desafinado, hay muchos desafinados que están en primer lugar.
Ahorita hay pro tolos, entonces no tienes que afinarte tampoco.
Pues sí, ahora no, pero en público. Pues ya los agarran borrachitos entonces ya no importa tanto. Pero sí, ahora se componen mucho las voces. Pero sean sinceros y sobre todo esta es una carrera de mucha paciencia, hay que tener mucha paciencia. Algún día te llegará el momento, tu oportunidad y tu éxito, tienes que luchar mucho por ello. Fíjate que estas carreras que de pronto son la gran cosa se desaparecen luego, luego, no es cierto, o viven a base de escándalos.
Sí, que no es lo mismo.
Que no es lo mismo vivir acompañada del apoyo y del amor del público. Yo sé que a mí el público me quiere como si yo fuera de su familia, hemos crecido juntos, soy millonaria, como te digo, en amor, millonaria, multimillonaria, ¿no? Y esto la verdad, me gustaría tener dinerito también, pero me hace muy feliz ser millonaria en amor.
Angélica, ¿y tu papá que estaba en Estados Unidos te alcanzó a ver famosa, él llegó a ir a un concierto tuyo y decir: oh my god?
Mis padres se divorciaron cuando yo tenía 4 años, me vengo a vivir con mi familia mexicana, empiezo mi carrera a los 5 y a los 15 años fui a verlo, fui a verlo, lo saludé y se nos fue en decir: Is this something, is this something? Y esto fue todo lo que dijo, ¿será esto? Decíamos los dos: ay, qué maravilla, qué maravilla el estarnos viendo pero nada más, ¿no? Entonces no sabíamos ni qué decirnos, no nos conocíamos. Posteriormente nos vimos unas dos, tres veces más y ya era yo famosa, ya era yo famosa y la última vez que lo vi fue en el Million Dollar, que llevé mi show, antes de que lo cerraran, en Los Ángeles.
Y volvió a abrir.
Sí, ya yo fui, yo estuve ahí.
Ah, ¿estuviste ahorita.
Yo estuve ahí, sí, sí, yo estuve ahí el día que lo abrieron.
Ay no me digas.
Sí.
¿Y muy emocionante?
¿Cómo no iba yo a ir ahí? Fue muy emocionante porque tuve tantos éxitos ahí, le rompí los récords a Vicente Fernández, tantas veces ahí que tenía yo recuerdos muy bellos.
Y digámosle, este es un teatro muy famoso en Los Ángeles que fue muy famoso por décadas, lo cerraron y lo volvieron a abrir creo que el año pasado, ¿no?
Hace como dos años ¿no? un año.
Muy, muy recientemente.
Yo estuve ahí. Entonces el e Million Dollar yo llevé mi show pero no fue un show como los que se hacen en Million Dollar, que canta uno, luego el otro y luego el otro, iba yo sola y llevé mi show que duraba... iba alguien más, sí, pero duraba hora y media mi show por ejemplo, ¿no? Entonces lo vio mi padre y lloró de emoción. La verdad era un show muy bello, era un show muy bello, sí, sí, de verdad que era un show muy bonito y se emocionó mucho.
¿Y de toda la gente con la que has colaborado que son docenas y docenas, hay alguna colaboración y momento memorable en alguna grabación, en algún show de televisión o en algún escenario que tú hayas dicho: oye, qué dicha poder estar trabajando con esta persona acá a mi lado?
Ay no, con todos mis compañeros, con todos mis compañeros, yo estoy muy agradecida a todos ellos por el cariño que me han tenido, por lo bien que se han portado conmigo, por lo lindos que han sido, no.
¿Pero hubo alguno que quizás tú?...
No te podría decir: este, no, todos, todos.
¿O alguno que tú habías querido hacer por mucho tiempo y finalmente se te dio?
Robert Reford nunca, you never called me, ¿eh? Nunca me habló el sinvergüenza entonces no.
Es el colmo.
Era mi novio el tonto, ahora ya hasta se casó, creo, ya no te quiero.
Yo no sé, yo le perdí...
Don’t even think about me.
Oye Angélica, ¿y si pudieras, cómo te defines tú primero, como cantante, como actriz?
Yo te voy a decir: a mí me gusta más actuar, yo creo que soy mejor actriz que cantante, mucho mejor, mucho mejor, ahí no tengo límites, yo puedo hacer lo que sea como actriz: buena, mala, perversa, villana, asesina, chistosa, graciosa, infeliz, feliz, lo que quieran, lo que quieran, les doy todo lo que quieran y me lo creen. Cantante sí soy un poco más limitada, quisiera yo tener la voz de Celine Dion, ¿verdad? Y no la tengo, pero como actriz que me pongan a la que sea, voy parejo.
O sea que si a ti te piden: identifíquese aquí en este documento, ocupación.
Actriz.
¿Actriz?
Actriz.
Qué bien. Y antes de que nos vayamos para nuestras...
Aunque ahora, rápidamente te voy a decir, aunque ahora no hay forma de demostrarlo mucho, ya no hay papeles para una mujer de mi edad, Televisa, donde yo trabajo, no le interesa hacer cosas para gente de mi edad, entonces no hay oportunidades, no tengo nada, me dan papeles muy tontos, muy chiquitos, entonces es una tristeza.
¿Y en cine? Porque hay toda una generación que busca...
En cine ojalá que empiecen a tomarme en cuenta los muchachos jóvenes, que me lleven, yo lo haré con mucho gusto. Sí me están llevando, mira, de hecho Pepe Bohórquez me llevó en “Sea of Dreams” que fue una película que hicimos hace unos 3, 4 años, una estupenda película, véanla cuando puedan, “Sea of Dreams”, ya la van a vender, ya va a salir, es una preciosa película y él es jovencito, esta fue su primera película y me llevó en su primera película y dice que me va a llevar en todas las demás. Que conste ¿eh Pepe?
¿O sea que algo que te gustaría ser de aquí en adelante es más cine y más televisión?
Sí. Si hay por ahí proyectitos, ojalá que los logre yo hacer, ojalá.
Ok. Y ahorita que volvamos vamos a hablar...
¿Sabes por qué? Porque te cortan las alas y eso no es justo.
Ahora sí sigue hablando porque yo ya te las corté a ti dos veces.
Es que tengo que ir al corte, pero se me quedó en el tintero además el premio Grammy y eso sí lo tenemos que hablar ahorita que volvamos aquí en Estudio Billboard.
Seguimos aquí en Estudio Billboard con Angélica María. Y Angélica, hace unos meses los Grammys Latinos te han dado el premio de la Excelencia, me acuerdo que yo estaba allí, tu hija te dio el premio y fue algo muy emocionante porque fue por una trayectoria artística, es un premio que le dan a muy poquitas personas y se celebró tu carrera de actriz, de cantante y tantas décadas, ¿fue muy importante este premio en particular?
Sí, fue muy, muy importante. Gracias al señor Abaroa y a la Asociación por haberme dado este Grammy, me ha hecho tan feliz, tan feliz, en un momento en que necesitaba un aliento. Los premios siempre son un aliento, para mí siempre han sido un gran aliento, entonces pues ahí sigo, ahí sigo esperando hacer cosas.
¿Y musicalmente qué vamos a ver de ti en los próximos meses, sorpresa?
Tampoco hay mucho, mucho.
Mira, estoy haciendo mi show que se llama “Una Mujer”, que lo estoy llevando a todos lados donde me contraten, es un show muy bonito. Estoy haciendo también “Las Mujeres de Manzanero”, que son las mujeres que hemos grabado canciones de Manzanero y cantamos sus canciones junto con él. Es un show muy bello, muy bello y seguramente grabe algo pronto.
¿Y te parece poquito o qué?
No sé si grabe algo. Pues sí porque no estoy muy convencida, pero vamos a ver.
Pero a mí me parece que eso son un montón de cosas, pero yo ya veo que para ti a ti te gusta trabajar de sol a sol.
Sí, me gusta trabajar mucho. Y eso que ya estoy viejita.
Para nada. Y mira, te voy a hacer las 20 preguntas de Billboard.
A ver.
Me las tienes que contestar todas.
¿Dificilísimas?
No.
Porque soy medio tontita.
No, yo creo que vas a pasar. Y las tienes que contestar, no me las pienses demasiado.
Ok, no mucho.
Ok, ¿estás lista?
¿Dos horas?
No.
Bueno.
¿La noche perfecta?
Ay, la noche perfecta. La noche de bodas.
Ah, ok. ¿Duermes con o sin piyama?
Con y sin, porque me da el bochorno y me la quito.
Los hot flashes.
¿George Clooney o Benicio del Toro?
Ay, están chiquitos los dos para mí. Para mi hija están bien los dos.
No, no, escógeme uno.
Los dos, no puedo, los dos, son divinos los dos. Distintos y divinos los dos. Los dos me encantan, ¿qué hago?
Bueno, bueno, te la dejo pasar.
Yo de joven con los dos.
¿Qué te hace llorar?
La injusticia.
¿En qué gastas demasiado tu dinero?
En darlo. A la gente que lo necesita.
¿Qué cambiarías de ti si pudieras?
Ay, mi edad. Volvería a ser joven.
Sigues joven. ¿Tu peor concierto, el peor concierto que hayas dado?
El peor concierto que di, pues fíjate que sí porque me caí en el aeropuerto y no me rompí la costillas pero me pegué y me costaba mucho trabajo cantar, hace muy poquito, en Pachuca, la ciudad de Pachuca, y el segundo show me dolía tanto que yo creo que di un muy mal show. Mis amistades que fueron y la gente me dijo que no, pero es que a lo mejor no me habían visto un mejor show, pero yo siento que fue un show horrible, que me costó mucho trabajo. No, pero mi peor show, perdón, te voy a interrumpir, si quieres corten esto, mi peor show fue... no es cierto, ya, corten esto, adiós.
¿Estás segura?
Estoy segura.
Bueno. ¿Tu mejor virtud?
Ser una buena persona.
¿Qué objeto llevas siempre contigo?
Mi cuerpo.
¿Cuál es tu ritual antes de salir a un concierto?
No tengo ningún ritual.
Ok. ¿Qué es lo que no soportas de una persona?
La falsedad.
¿Qué fue lo más tonto que hicieron para tratar de conquistarte?
¿Lo más tonto? Tal vez quererme regalar un auto.
¿Y no te lo regalaron?
No, no, es que me quiso conquistar llevándome un auto un señor. Hace poco, no hace mucho. Dijo: ay, toma, mira. Le dije: oye, pues muchas gracias pero llévatelo tú porque no es mío.
¿Y no le recibiste el auto?
Pues claro que no.
Me lo hubieras dado a mí.
Con mucho gusto. Si quieres le hablo y te lo doy.
¿Si pudieras elegir tener otro talento además de la música y de la actuación, qué sería?
Me encantaría pintar o esculpir.
¿Cuál es la palabra que más utilizas?
No la puedo decir aquí.
¿No?
Tal vez la palabra que más utilizo es gracias.
Ok. ¿A qué le tienes miedo?
Le tengo miedo a la muerte todavía, quiero ver a mis nietos.
¿Cuál es la cualidad más importante en un hombre?
Yo creo que... el ser... un verdadero hombre, un hombre de verdad.
¿Y un amuleto de la buena suerte?
He tenido muchos. He tenido muchos pero no noto que me dé más suerte, entonces no tengo.
Ahora no tienes, bueno. ¿Tu peor defecto?
Mi peor defecto... es ser miedosa. Muchas veces soy miedosa y por eso tal vez no llegué a hacer todo lo que debí haber hecho en su momento dado.
¿Dos discos que llevarías a una isla desierta?
Dos discos que llevaría a una... Ay, pues como soy viejita llevaría a Nat King Cole y llevaría a Frank Sinatra.
Ok. Y finalmente, ¿tu vicio preferido?
No tengo vicios.
¿Ni uno?
Ver cine.
¿Ah?
Bueno, soy cinéfila de hueso colorado, amo el cine.
¿Y ahora para terminar nos quieres despedir con una canción?
Ay claro.
¿Con Mister Blue?
Fernando Blue, gracias.
Gracias señora a usted.
Les quiero decir que no se sabía las canciones, ¿eh? Y se las aprendió, es un buenazo.
Te quise mucho, cuánto te quise, que ahora al que amo contigo tiene un parecido. Pero distintos en sentimientos porque él es bueno y tú sigues siendo el mismo.
Esta canción de Juan Gabriel.
Ay bravo.
Ha sido un placer tenerte aquí.
Al contrario.
Y hasta la próxima.

















