Los bloques y los objetos que se apilan o empatan unos con otros, son otro ejemplo de materiales de juego abiertos que ayudan a construir conocimiento. La creatividad se genera cuando los niños inventan y reinventan formas infinitas. Desde el simple hecho de hacer torres y después tumbarlas, a descubrir como se construye una fila o construir estructuras para sus juegos imaginarios, este tipo de elementos les permiten desarrollar sus habilidades para la solución de problemas, desarrollo de conceptos así como su motricidad fina y gruesa.
Bloques blandos: Los bloques hechos de tela o de espuma son el mejor punto de partida para un bebé. Juegue con él y juegue a armar los bloques para que él vea. Escoja bloques lo suficientemente pequeños para que él sea capaz de agarrarlos, algo que también se facilita con los bloques blandos. Las esponjas también se pueden utilizar como bloques, las que son cuadradas se pueden apilar de varias formas. Asegúrese de escoger esponjas resistentes, que sean capaces de sostenerse mientras el bebé las apila.
Bloques de cocina: Los contenedores de plástico son otro tipo de “juguetes” útiles para construir. Déle a su bebé contenedores de esos que caben uno dentro del otro, los cuales son perfectos para construir torres. El bebé puede poner uno sobre el otro usando las tapas. Así mismo, sin las tapas el bebé también puede jugar a meterlos uno dentro del otro. Hable sobre lo que su bebé está haciendo, haga comparaciones, use expresiones como “más grande” y “más pequeño”, y preposiciones como “sobre”, “debajo” y “en”.
Cajas pequeñas: Use cajas de cartón viejas, o estuches para joyas para jugar a construir con bloques. Puede poner algo dentro de ellos para que exista una variación en el peso de los bloques. (Puede llenar algunos de ellos con materiales seguros para los bebes, como arroz o arena, solo debe taparlos bien para que nada se riegue). El poner bloques de diferente peso representa un desafío tanto cognitivo como físico para el bebé.
Cajas medianas: Pueden ser cajas de pañuelos, de zapatos, de cereales y cualquier otro tipo de cajas medianas, ya que son buenas para apilar y empujar. Tápelas para que puedan ser usadas como bloques “sólidos”. La variedad de peso y tamaño puede derivar en interesantes opciones de figuras para construir. Entre más sólidas sean las cajas, mejor.
Cajas grandes: Para usar la motricidad gruesa, utilice bloques grandes blandos para que el bebé juegue (las almohadas son perfectas). A los bebés más pequeños les encanta cuando descubren que pueden empujar en incluso alzar estos objetos. A los niños les gusta alzar, apilar y mover estos “gigantes” por toda la habitación porque sienten que en verdad han logrado algo importante. A los niños más grandes les gusta mostrar lo que saben hacer, lo que acaban de aprender. Este tipo de juego también se puede hacer con cojines o cajas de cartón grandes.
Bloques de madera: Los bloques de madera pequeños son muy llamativos para los niños más grandes porque fomentan el juego individual, se pueden utilizar sobre una mesa o el suelo y ayudan a que el niño ejercite su motricidad fina y desarrolle sus habilidades para aprender (más grande, más alto, al lado de, etc.). Los juegos de construcción en general son una excelente oportunidad para que el niño explore, se fije metas, y se concentre. Todas estas habilidades importantes para lograr objetivos generales y académicos.