

Hola, soy Leila Cobo, bienvenidos a Estudio Billboard. Quiero agradecer una vez más que nos acompañen en nuestro viaje musical que es diferente y único cada vez. Durante una hora vamos a tener la posibilidad de conocer en profundidad a un artista que nos va a entregar parte de su obra y descubriremos el proceso creativo que hay detrás de la misma. Ustedes también podrán participar con sus inquietudes a través de web site o aquí en vivo. Aquí comienza Estudio Billboard.
Hoy quiero presentarles a un compositor, cantautor y productor que internacionalizó la bachata de su República Dominicana logrando superar los 15 millones de discos vendidos en el mundo. Estudió Filosofía y Literatura en Santo Domingo pero luego decidió que la música era su verdadera vocación. Se va a estudiar composición en el Berklee College of Music en Boston; a este viaje va lleno de expectativas y cargando una carta que a petición de una amiga debía entregar a una estudiante de Diseño llamada Nora Vega, ella se convertiría en la madre de sus hijos y la inspiración para sus temas. Actualmente es considerado uno de los compositores más famosos y relevantes de la música popular latinoamericana. Los invito a que conozcamos parte de su trayectoria.
Ojalá que llueva café en el campo, que caiga un aguacero de yuca y ...
Mi vida giraba alrededor de una guitarra realmente. Ya cuando yo tenía 15, 16 años mi vida era el instrumento. Para eso es que el ... vamos a mandarlo al Berklee, vamos a ver qué sucede, y me mandaron.
Oye, me sube la bilirrubina...
Boston. Boston medio muchísimas cosas: me dio mi esposa, porque ahí fue que conocí a Nora.
... no lo quita la aspirina, no, con suero o con Penicilina. Es un amor que contamina. Me sube la bilirrubina. Me sube la bilirrubina, ay, me sube la bilirrubina.
No, la banda es muy especial, la banda realmente es especial, cuando nosotros no nos reunimos eso es como una familia, es como una familia... Acuérdate que hay personas de la iglesia dentro de la banda, o sea, nosotros nos vemos 3 veces a la semana y cuando tenemos ensayo por ejemplo nos vemos 4 ó 5 veces.
Jesús me dijo que me riera si el enemigo...
En mi caso, Dios hizo un cambio muy rápido, muy rápido. Yo comencé a darme cuenta de muchas cosas en mi vida que estaban mal, fíjate bien, el sonido de nosotros surgió como algo nuevo; por supuesto, viene de la fusión de muchos otros sonidos, pero cuando tú lo haces pues es un sonido nuevo. La música para mí es una expresión, entonces yo necesito comer, así necesito crear también.
La conocí una...
No se vayan porque después del corte tendremos una conversación a fondo con el inigualable Juan Luis Guerra. Ya regresamos.
Sencilla cómo?...
Yo en ese tiempo lo que quería hacer es la música de ellos, hasta que me di cuenta que mi éxito iba a radicar en hacer mi música.
¿Tu música?
La música dominicana.
[Aplausos]
Nació en Santo Domingo, República Dominicana, un 7 de junio bajo el nombre de Juan Luis Guerra Cejas; es el menor de tres hermanos hijos del matrimonio conformado por el ya fallecido jugador de baloncesto Gilberto Guerra y Olga Cejas; su primer álbum: Soplando, lo grabó junto a su grupo los 4-40. De allí en adelante comienza su consagración internacional. Ojalá que llueva café, Bachata rosa, Areito, Ni es lo mismo ni es igual, La llave de mi corazón, son algunos de sus más importantes trabajos. Ha recibido múltiples premios Billboard, múltiples premios Grammy y Grammy Latinos, compartió escenarios con infinidad de músicos brillantes y muchos artistas han grabado sus canciones. Recibamos con mucho aprecio a Juan Luis Guerra.
[Aplausos]
Gracias.
Míster Juan Luis, bienvenido.
Buenas tardes.
Muy bien. Juan Luis, gracias por estar con nosotros.
Siempre, siempre.
Sé que estás con una agenda súper ajetreada porque eres el hombre del momento, eres el hombre del año.
Bueno sí...
Literalmente.
... me han dado ese honor, el Grammy, me han puesto como persona del año 2007 y me siento muy privilegiado y muy agradecido.
¿Tú te acuerdas dónde estabas cuando te llamaron y te dijeron: Juan Luis, es la persona del año?
No me acuerdo donde estaba pero me llamó Amarily, mi manager, que el señor Rodolfo de EMI me quería dar una noticia y él me llamó y me dio la buena noticia.
Oye, Juan Luis, y una de las cosas lindas de este premio es que la noche antes de los Grammy… y lo digo porque la gente que nos está viendo no sabe, hay una comida en tu honor y vienen muchos artistas a tocar tu música.
Sí.
¿Tú pediste que viniera gente en particular, había gente que era importante que interpretara tus canciones esa noche?
Claro, lo primero que hice fue comenzar a invitar a los amigos, ¿no? Con los que he compartido, algunos pueden, algunos otros no.
Claro. ¿Y cuáles son algunos que nos puedas contar ahora de los que van a estar ahí?
Bueno, Ricky Martín va a estar ahí, Daddy Yankee, Aleks Syntek, no quiero que se me pase ninguno; Daniela Mercury va a estar también.
Oye, ¿y tú empezaste, naciste rodeado de música de alguna manera, en la casa había música, de donde salió esta vena?
Mi padre como jugaba baloncesto viajaba a diferentes países y traía música; por ejemplo si iba a Puerto Rico traía música de Cortijo y su Combo; si iba a México, traía música y mis hermanos llevaban la música de Los Beatles. Entonces, al lado de mi casa estaba el Teatro Independencia que era donde se presentaban las grandes estrellas de ese tiempo y por eso es que yo decía que en el patio de mi casa hasta los aguacates cantaban. Ahí cantaba todo el mundo y toda esa música la fui asimilando.
¿Y en qué momento como que levantaste una guitarra y empezaste a tocar? O un piano, no sé cuál fue el primer instrumento.
Yo el primer instrumento que pedí fue el piano, pero nunca recibí un piano.
¿Y llegaste a tomar así de chiquito lecciones formales de guitarra entonces?
Si alguna vez fui chiquito, pues sí.
[Risas]
Sí, desde ahí en adelante pues ya tomaba clases con un profesor: Miguel Méndez, en Santo Domingo, iba al Conservatorio y ya a los 17-18 años, ya yo estaba decidido a estudiar fuera.
Pero también estudiaste Filosofía, ¿no?
Bueno, porque resulta que en aquel tiempo los padres pedían a los hijos que si iban a dedicarse a la música pues estudiaran una carrera paralela. Me decidí por la Filosofía y Letras, que me ayudó muchísimo después a mis composiciones.
¿Te ayudó cómo: en la manera de escribir o en la manera de?...
Bueno, tú comienzas a coquetear con poesía: Neruda, Borges, Federico García Lorca, en fin, Vallejo, tú comienzas a leer, te comienzas a empapar y eso ayuda muchísimo.
¿Y qué pasaba con la música por las noches estabas tocando en sitios?
Claro, yo tenía que tocar en un hotel: en el Santo Domingo. Entonces, ahí conseguí lo que llamamos nosotros picoteo, que es de 9 a 1, cantábamos era algunas canciones, cuartetos vocales, al estilo los Hermanos Castro y ese tipo de cosas, pero no, cuando llegaban artistas invitados pues entonces los artistas sí cantaban ese tipo de canciones.
Juan Luis, ¿pero entonces hiciste y acabaste la carrera de Filosofía, la alcanzaste a terminar?
No, ¡qué va, qué va! No. Ya al año ya yo estaba loco por irme de ahí.
Y cuál fue el momento en que dijiste: “Mami, no más, no lo soporto”.
Ya yo dije: mamá, ya yo no puedo más, yo lo que quiero estudiar mi música afuera y me quiero ir a Berklee College, que es un colegio quizás de los de más renombre del jazz en los Estados Unidos. Mi mamá era una mujer muy dulce y muy tierna y lo que quería era agradarme y me dijo: “Bueno, vamos a enviarte”. Y me enviaron con mucho esfuerzo.
¿Y pensando seguramente que tal vez se te iba a pasar la fiebre o ya ella ya veía que esto no se pasaba?
No, no, no, no, ya yo sabía. Yo vivía con una guitarra encima y dormía con la guitarra y me despertaba con la guitarra. Y el único amor de mi vida en ese tiempo era la guitarra.
¿Pero la idea entonces era ser guitarrista de jazz?
En aquel tiempo sí. Pero del momento que tú llegas a la escuela pues entonces ya hay diferentes materias: hay arreglos, hay armonía y tú te vas entusiasmando con las otras materias. Y yo tenía eso adentro porque realmente composición y arreglos van como ligadas una y otra.
Sí.
Y cuando yo compongo prácticamente siento, oigo los instrumentos. Yo puedo componer un merengue, pero tan pronto lo termino comienzo a oír los saxofones tocando y las trompetas y es maravilloso uno poder escribir y arreglarla uno mismo.
Pero estando en Berklee, ¿en qué momento decides tú: me voy a virar de hacer el Jazz y me voy a ir hacia la música tradicional?
Ah no, primero pasan muchísimas cosas y después cogí muy en serio las clases de Composición y Arreglo, me daba cuenta que cuando yo arreglaba algo al estilo latino llamaba muchísimo la atención. Yo en ese tiempo lo que quería hacer es la música de ellos, hasta que me di cuenta que mi éxito iba a radicar en hacer mi música.
¿Tu música?
La música dominicana?
Pero incorporando los elementos de ellos.
Claro, elementos del jazz, claro que sí.
Juan Luis, ¿y cuál fue la primera canción que tú dijiste o que compusiste donde efectivamente mezclaste los dos mundos?
Por ejemplo, yo hacía una pequeña salsa y la orquestaba con algunos riffs de jazz... y por lo menos a los pianistas norteamericanos les llamaban muchísimo la atención la síncopa, de cómo se podía... lo que le llamamos nosotros tumbar, ¿no? y les llamaba la atención tumbando y yo... en ese tiempo no es como ahora, ahora cualquier norteamericano puede tocar una salsa, pero en el 79, 78 no era igual.
¿Y ahora aquí tenemos un instrumento ...
Un instrumento maravilloso y complicado.
Ahora, este instrumento, para la gente que viene del caribe es muy común pero tú explícale a la gente que nos está viendo y que es de Argentina o lo que sea, qué es.
... es una güira...
Muy elegante está, ¿no es cierto?
Muy elegante. Y es un instrumento difícil.
¿Y por qué es difícil?
Bueno, después que tú te pasas media hora en esta posición... pues yo toco por ejemplo un merengue y me duelen las manos. Además es muy rítmico, es un instrumento muy rítmico.
Ahora, está obviamente la clave, ¿no? Que mucha gente conoce ese ritmo y ¿hay un ritmo definido que se toca con el güiro?
Bueno, tú puedes tocar el merengue.
¿Nos puedes mostrar un poquito así?
El derecho, yo... es un gancho que tú me estás haciendo.
Ése es el Merengue. Hay otra forma de tocarlo.
¿Entonces cuando tú estabas en Berklee llevaste el güiro y otros instrumentos?
Ah no, no, no. Ése fue una historia que yo tenía, que estábamos unos guitarristas, tú sabes, los guitarristas nos reunimos y cada uno comienza a tocar y a llamar la atención y me tocó el turno y yo comencé a hacer unos riffs de esos que hacía Wes Montgomery, que es otro de mis grandes guitarristas.
Y fíjate que no te voy a pedir que la levantes y hagas el mismo riff.
Yo no me acuerdo qué era, de verdad. Pero yo sé que era un blues, un blues de esos de Wes Montgomery. Era ese tipo de cosa.
Ajá.
Ese tipo de cosas que son muy atractivas para los jazzistas, ¿no?
Sí.
Pero entonces yo toqué eso y no pasó absolutamente nada y yo dije: bueno, ya sí fue verdad. Uno viene aquí de tan lejos y esto no llama la atención. Había una güira en uno de los estantes y yo agarré la güira como nada y... Y eso paró la atención. Yo me acuerdo cuando un americano amigo me dijo: ¿tú me puedes escribir ese patrón en música? Y digo yo: pero es una cosa muy sencilla. Puede ser sencillo pero nunca he oído nada así. Y ahí fue cuando yo me di cuenta que realmente el éxito iba a radicar en descubrir e implementar mi música, el caso de la música dominicana.
De La llave de mi corazón, cuéntanos un poquito cómo se dio.
La llave de mi Corazón era un blues, era un blues originalmente y después yo comencé al blues a introducirle un poco de mambo, de merengue, unos riffs de trompetas, a orquestarla como si estuviéramos en los 50 ó los 60 y ya sabía que había nacido el tema. Hay temas que salen muy rápido, hay otros que tú tienes que trabajarlos más; y es lo bueno del merengue, el merengue asimila cualquier otro género musical y tiene hip-hop, tiene funk, se pueden hacer muchísimas cosas con el funk.
Bueno, y ahorita que volvamos quiero que nos sigas contando exactamente qué se puede hacer con el merengue; y ustedes no se muevan que ya volvemos con más Juan Luis Guerra.
[Aplausos]
Ayayayay amor, eres la rosa que me da calor...
Seguimos aquí con la compañía de Juan Luis Guerra y de su historia. Y Juan Luis, nos has hablado mucho de tu viaje a Berklee, pero una cosa que no nos has contado es que llegaste a Berklee con la guitarra y con una carta.
Sí.
¿Para quién?
Bueno, era una carta para una amiga de una amiga. Me dio una carta, yo me imagino que fue con doble intención. Y yo le llevé la carta a la amiga de ella, que es hoy mi esposa; le entregué la carta y desde ese día pues me llamó mucho la atención.
¿Y estamos hablando hace cuántos años?
Figúrate, más de 23, nosotros tenemos 23 años de casados. Y faltan muchos.
Y falta mucho, y me llama aún más la atención porque cuando hemos hablado de La llave de mi corazón es un disco romántico y es un disco que mucho de él es para ella, ¿no es cierto? para tu esposa.
Sí, yo diría que esto es un reflejo, ¿no? del amor nuestro por 23 años y de todas las cosas maravillosas que hemos podido obtener de él. Hay canciones específicamente para ella como: Si tú no bailas conmigo o Sólo tengo ojos para ti, que nada, yo las compuse pensando en ella.
¿Y tú te acuerdas la primera canción que le escribiste esto fue ya cuando estaban en Berklee?
No, no, no, no, no. Yo diría que la primera canción que yo hice realmente para ella, para ella fue un merengue que se llamaba ¡Ay! Mujer. Yo diría que ese fue el principal.
¿Y estaban casados ya?
Sí, sí, ya estábamos casados.
¿Y ella todavía, ella tiene ingerencia en tu música?
Sí, sí, sí, sí.
¿Y cómo funciona eso, tú compones algo y le dices: “Oye, qué piensas, qué?”
Yo compongo y le canto la canción, cuando veo que hace silencio o le miro los ojos bien...
Jm, jm.
Si veo una lagrimita, sé que la pegué.
¿Y si hace así es que no?
Es muy raro, de verdad, ella a veces que no le gustan algunas cosas y me lo dice, la única que se atreve a decírmelo es ella. Hay canciones que yo digo que son relleno. No lo voy a decir ahora porque ya están en el CD.
Claro.
[Risas]
Pero había una que nosotros le decíamos el ‘rellenito’. Vamos a meter ese ‘rellenito’, el ‘rellenito’ se pegó.
¿Sí?
Y ahora cada vez que Yanina, mi pianista, cantamos la canción me dice: oye el ‘rellenito’.
[Risas]
Entonces uno nunca sabe cuál es la canción que va a calar realmente.
Oye Juan Luis, ¿y no nos puedes tocar una gotica de una canción de esas románticas que les tocabas a ella, de serenata?
¿De serenata? ¡Ay, Dios mío!
Sí, un versito, no toda la canción, una frasecita. Porque creo que para mucha gente es inspiración saber que uno tenga 27 años de pareja y que la pareja lo siga inspirando a uno.
Claro.
Eso es una cosa muy linda.
Ayayayay amor, eres la rosa que me da calor, eres el sueño de mi soledad, un letargo de azul, un eclipse de mar.
Ah!
[Aplausos]
Los que están aquí que se la aprendan si quieren llevar serenata. Oye, ¿y cómo escribes, escribes primero la letra, primero la música, varía o tú tienes un sistema?
Primero llega la melodía y después comienzo a trabajar la letra.
¿Y la melodía llega cómo, tú eres de los que se sienta a escribir por oficio o de los que puedes estar en el avión y te llega?
Yo creo muchísimo en la inspiración, creo que hay momentos específicos en que uno está dispuesto a crear. Pero decía Picasso que él creía en la inspiración pero tenía que encontrarte trabajando, y eso es una verdad muy grande también. O sea, tú te sientas y te propones a trabajar y la inspiración viene. Pero hay un momento determinado que yo siento un cosquilleo y tengo que salir corriendo a...
Donde sea que estés.
... a una guitarra, sí.
Y tú cuando te regresaste a la República Dominicana, escribiste muchos jingles para comerciales.
Sí.
¿Eso te ayudó, tú crees, como compositor, como para desarrollar la capacidad de coger el cosquilleo y convertirlo en?...
Bueno, era una forma de componer. Por ejemplo, no sé si te acuerdas La abeja al panal. La abeja al panal salió de un jingle de televisión.
No me digas.
Sí, así fue como salió. Hicimos la primera parte primero.
¿Ustedes sabían eso?
No.
¿No?
Y después tomamos la... se pegó tanto la canción que la hicimos ya una bachata son.
¿Y era un jingle de qué?
Era un jingle de una bebida.
Oye, me están diciendo que aquí hay preguntas de la audiencia.
Yo quisiera saber si de pronto más adelante quisiera que grabaran una película sobre su vida.
Ay Dios mío.
Ja, ja, ja.
Bueno, mi hijo está estudiando cinematografía, así que vamos a ver si él se interesa, ¿no? en... y he visto documentales de Bob Dylan y he visto ese tipo de documentales y a él le llama la atención, o sea que a lo mejor podamos hacer algo.
Quisiera saber si tienes alguna meta o sueño que quisieras alcanzar.
Eso es muy importante. Yo creo que no solamente en música, en todo lo que uno va a hacer uno tiene que tener una visión, una meta, proponerse una visión y siempre la visión debe ser mucho más allá de lo que te puedas imaginar.
Ajá.
Entonces yo me propuse con este álbum de que iba a conquistar todos los países, inclusive países donde la música mía no ha llegado todavía, como es el caso de Japón o Francia o Inglaterra o Australia.
Juan Luis, ¿y cuando tú empezaste a hacer música profesionalmente, entonces te pusiste una meta, a tus 18 años?
Siempre iba por metas, aunque aun sin darme cuenta, ¿no? porque cuando yo estaba en Santo Domingo lo que quería era estudiar en Berklee; cuando estaba en Berklee lo que quería era componer en Santo Domingo; y cuando estaba en Santo Domingo quería crear 4-40. Pero ya lo hago conscientemente, ahora yo hago un CD y comienzo ya a pensar las cosas que voy a obtener a través del CD. Y esto es válido para todo: si usted es ingeniero o arquitecto o poeta, es importante soñar.
Bien. Has hecho tantas canciones pero me imagino que debe haber una en particular que...
Es que hay tantas canciones significativas de la carrera de uno, por ejemplo, Ojalá que llueva café es una canción significativa en mi carrera porque fue la que comenzó a abrir puertas. Después viene La bilirrubina, que es un merengue que quizás de los más populares. Canciones como Burbujas de amor, que son muy significativas o Cuando te beso, que es una canción totalmente de amor. O la misma Si tú no bailas conmigo o las de ahora. O sea, yo creo que cada una tiene una historia específica.
¿Y cuál es la historia de Burbujas de amor y lo pregunto porque esa es de mis favoritas, me parece que es una de las grandes canciones románticas.
Burbujas de amor, lo que pasa es que cuando uno compone uno pierde prácticamente la historia de la canción. Pero, yo cómo la compuse: estaba leyendo una novela de Julio Cortázar que se llama Rayuela y en una de esas páginas, no recuerdo cuál era el personaje, tocaba textualmente, estaba viendo una pecera y se acercó a la pecera y tocó su nariz en la pecera. Y a mí me impresionó tanto como esa imagen que fui a la guitarra y compuse Burbujas.
¿Cuál es la historia del Niágara en Bicicleta?
Ah bueno, “El Niágara en Bicicleta” yo quería hacer una historia que narrara un problema de salud en mi país y en muchos otros países, pero me fui a pasear con mi esposa y con Roger, de la banda, y estábamos viendo una vitrina grandísima y de repente me dio un mareo y me caí y Roger y mi esposa me montaron, ya tú sabes, en un Volkswagen andábamos.
[Risas]
Y me llevaron a un hospital en el Volkswagen, con las dos patas fuera.
Pero te querían torturar definitivamente.
Me llevaron a un hospital y en el hospital me hicieron un electro... No, había de todo, me hicieron un electrocardiograma, todo muy bien, bueno. Pero cuando yo –años después– comienzo a componer El Niágara en bicicleta me imagino ese mismo escenario en un sitio donde no haya nada, donde se va la luz, donde no hay suero, donde no hay... bueno. Y comencé a investigar con algunos médicos, por supuesto, algunas cositas, ¿no?, prácticas, y podríamos decir que ficticias pero es una realidad.
Claro.
Porque a muchísima gente le pasa eso. Y comencé a utilizar frases específicas que se usan en Santo Domingo, República Dominicana y muchos otros países. Por ejemplo cuando uno pasa el Niágara en bicicleta es que está pasando momentos bien complicados. Y: “Tranquilo, Bobby” normalmente se le dice a los perros, ¿no? Cuando un perro te va a morder: tranquilo Bobby, a un perro.
[Risas]
Juan Luis, ¿y cómo conociste a tu grupo, al 4-40, tú te acuerdas, ellos, tú volviste a la República Dominicana y ésta era gente que ya conocías de antes o cómo se dio?
Eran muchachos que trabajaban, por ejemplo Roger era ingeniero de sonido, Maridalia que fue el primer 4-40 era una de las cantantes principales en Santo Domingo y Mariela también. Entonces, un día decidimos juntarnos para ver cómo se oía en voces algunos arreglos que yo había hecho en Boston.
Ok.
Entonces nos juntamos, quedó muy bien, nos gustó cómo sonaba y así nos fuimos juntando, juntando, hasta que sale el primer álbum que se llama Soplando, que era una especie de Pambiche, que es un tipo de merengue lento pero con muchas influencias del Jazz.
¿Y por qué se llama 4-40?, que estoy segura que alguna gente sabe pero en una de esas…
4-40 por el patrón de afinación universal que existe en música. Y el nombre se lo puso mi hermano José Gilberto que iba a los ensayos, porque le gustaba escuchar los ensayos nuestros y nos oía decir, cuando no estábamos afinados, que no estábamos en 4-40; normalmente decíamos: “Eso no está en 4-40, vamos otra vez”. Y él dijo: “Pero ven acá, ¿si ustedes utilizan tanto ese nombre, por qué no le ponen así al grupo?” Y se quedó.
Y se quedó, hasta ahora.
Claro.
Bueno, y ustedes no se vayan porque ya vamos a volver con más Juan Luis Guerra.
[Aplausos]
(Pasa a la [2])
Juan Luis Guerra en Estudio Billboard [1] [2]
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