Vme - Transcripción Gloria Estefan 1

Transcripción

Image

Gloria Estefan

Hola y bienvenidos nuevamente a Estudio Billboard. Soy Leila Cobo y quiero agradecer una vez más que nos acompañen en nuestra travesía musical.

También a todos los que nos visitan en el estudio y quieren conocer más sobre los que crean la música, bienvenidos.

Durante una hora vamos a tener el privilegio de conversar con una artista única que nos va a entregar toda su música y el proceso detrás de ella. Ustedes también podrán participar con sus preguntas a través del web site o aquí en vivo.

Comencemos.

Cuando se habla de la música latina, muy pocas mujeres han alcanzado un lugar tan destacado como ella; cantante y compositora de pop y música tropical, sus composiciones se nutren de dos fuentes: la norteamericana y la latina; quizás éste sea su secreto. Estudió en un colegio católico de Miami y desde muy pequeña aprendió a tocar la guitarra; por accidentes del destino conoció a Emilio Estefan quien tenía su propia banda y la animó a cantar en ella y a componer; de allí para acá la historia de éxitos tanto en inglés como en español es interminable: Mi Tierra, Into The Light, Cuts Both Ways y Abriendo Puertas son apenas algunos de sus álbumes más importantes. Esposa y madre, ha sabido balancear su vida personal con el estrellato. Los invito a que conozcamos una parte de su historia.

Para mí, lo más lindo de esta carrera y de la música es que de alguna forma a través de nuestra música que el mundo conozca un poquito más quién soy yo, mi corazón, mi alma.

Yo nunca me cambiaría el nombre, para mí es importante mantener mi identidad. Soy cubana-americana, una mezcla de dos mundos pero en mi herencia latina están mis tradiciones.

Una de mis canciones favoritas se titula No Llores, reúne a dos hombres que fueron para mí gran inspiración musicalmente: José Feliciano y Carlos Santana.

Ay, no llores, no llores, no llores más. Ay, la vida es pa’ gozarla na’ mas. Oye mi amor, lo que yo quiero es que tú me digas que a mi tú me va a llorar jamás ye, ye.

La música del país que me vio nacer está siempre en mi corazón y aunque tengo la opción de mezclarla con la música popular americana con la que yo crecí, para mí siempre será muy importante mantener mis raíces y mi cultura latina dondequiera que en mi carrera me lleve.

No se muevan porque cuando regresemos tendremos una charla íntima con Gloria Estefan.

Hacíamos un concierto allá de 50.000 personas en un estadio y regresamos a Miami a cantar en una boda con 200 personas, pero me dio, sí, me dio la idea exacta de lo que es la fama.

Nace en la Habana, Cuba un primero de septiembre bajo el nombre de Gloria Fajardo García; su madre era maestra de pre escolar y su padre policía; se traslada a Miami siendo muy niña aún luego de la revolución castrista; conoce a su marido Emilio Estefan en una boda cuando era miembro del grupo The Miami Latin Boys y junto a él empieza su carrera musical; siendo ya una estrella sobrevivió a un accidente que casi le cuesta la vida, pero ahora con su más reciente álbum 90 millas vuelve a ser la artista latina más vendedora del país a la vez que rinde tributo a su herencia latina y a la música y a la cultura cubana. Recibamos a la incomparable Gloria Estefan.

[Aplausos]

Gracias. Muchas gracias. Gracias. Por poco te doy dos besos porque en Europa estaba allí, y en Holanda son tres.

¿En Holanda son tres?

Besan mucho.

Óyeme, y en Holanda estás de número uno con un disco de música cubana en español que me parece inverosímil.

Increíble, debutamos número uno, primera vez en la historia de ese país que un disco en español debuta en número uno y creo que sólo otro ha llegado a número uno que fue en el ‘91 de Gipsy Kings, así que es un honor muy grande para mí, fue lindo.

¿Entonces diste un concierto así muy, muy enorme con miles de personas y todos están bailando salsa?

150.000 personas ahí en el río de Rotterdam y bailando con mucho ritmo, pero lo increíble de ese público de Holanda, que fue el primer lugar que nuestra música llegó número uno con Dr. Beat allá en el año 85...

Ah, no sabía eso.

Eso fue.

O sea que hay una conexión: primero y primero.

Exactamente, y son de mucha suerte para mí. Y cuando fuimos a hacer el primer show en vivo allá yo canté una canción: Renacer, que fue el primer hit de nosotros en el año 76 en español y se sabían la letra y yo no sé porque ese disco nunca había salido allí.

Y de Renacer además, que no es como cantar Dr. Beat.

Exactamente. Y se sabían todas las letras en español, en inglés, lo que yo cantara se lo sabían y lo cantaba el público entero. Pensaban que éramos un grupo italiano y la compañía de discos americana EPIC tratando de firmarnos y nosotros: estamos firmados con ustedes, en su compañía internacional, que era en ese momento Sony Discos, que era CBS primero. En el momento que fueron éxitos grandes en español, en Latinoamérica con Renacer y Baila Conmigo, diferentes canciones, hacíamos un concierto allá de 50.000 personas en un estadio y regresábamos a Miami a cantar en una boda con 200 personas. Pero me dio, si, me dio la idea exacta de lo que es la fama, de verdad que sí.

Sí. Y además rogando para que los tocaran en la radio y nadie los tocaba.

Nadie tocaba música local, empezando de aquí, y la primera vez que escuché, bueno, Renacer en la radio, tuve que parar el carro, yo estaba manejando y las piernas me empezaron a temblar y paré el carro y lo escuché y digo: ¡Ay Dios mío!, ¿qué es esto? Y entonces, Dr. Beat; la primera vez que lo tocaron en una estación americana aquí, estábamos ensayando y todo el mundo nos paramos Patitiesos, como decimos y: ¡Dios mío, nos están tocando en radio americano! Eso fue increíble.

Oye, y cuéntame: hoy me dijeron por ahí que venías del colegio de tu hija Emily.

Sí.

Bueno, ¿se siente muy raro eso de estar en Holanda tocándole a 150.000 personas un día y al otro día está en la feria de las escuelas reuniéndose con los maestros y los directores de las escuelas?

Es que me encanta, ése es mi papel número uno.

Sí, siempre me ha llamado la atención ese balance tuyo de estrellato-mamá, estrellato-esposa, pero debe ser difícil a ratos, ¿no?

Bueno, ¿te digo la verdad? Que teniendo a Emilio ha sido fabuloso porque él es realmente una pareja, somos ambos, cuando uno tiene que hacer una cosa y el otro tiene que hacer algo, no importa, ahí los dos, uno hace lo que tenga que hacer.

Después quiero hablar más de Emilio y Nayib, pero quiero hablar de cuando tú era chiquita.

Todavía soy chiquita.

Sí.

Ja, ja, ja. Una vieja pero sigo chiquita.

Sí, eso me estabas diciendo: puedo tocar el piso.

Sí, mira, me llegaron los pies al piso, qué bueno, usualmente en las sillas no me llegan y estoy...

Oye, y salieron de Cuba y me acuerdo que alguna vez me dijiste que de las pocas cosas que tu mamá pudo sacar con ella fueron los discos.

Porque mi madre ni el título le dejaron llevarse, ella en el aeropuerto le rompieron su doctorado en pedagogía y le dijeron que tenía que empezar en cero, que no se iba a llevar ni la educación de Cuba. Entonces ella poco a poco mi abuela le enviaba los discos de Cachao, que yo me acuerdo me sentaba con los discos en la mano de Celia Cruz, Orquesta Aragón, Olga Guillot, esa fue la primera música que escuché. Y era una familia muy musical de ambos lados y me crié muy cerca de eso. Y después Joselito: era un niño español que era artista de cine, muy lindo el de cara, y tenía una voz angelical. Entonces ya aquí mi mamá trataba de buscar lo que pudiera para comprarme el disco de Joselito y yo me aprendía sus canciones, aún me acuerdo de muchas de las canciones de Joselito y lo cantaba de tres años y cuatro años.

¿Te acuerdas de alguna como para cantar los dos frasecitas?

Yo creo, sabes que yo creo que sí. Espérate.

Una vez un ruiseñor con la clara de la aurora quedó preso de una flor lejos de su ruiseñora y esperando su vuelta en el nido ella vio que la tarde moría.

Ahora sí.

Y a la noche cantándole al río medio loca de amor le decía: ¿dónde estará mi vida, por qué no viene, qué rosita encendía me lo entretiene?

Se lo saben.

Agua clara que camina entre puntos y vitrales dile que tienen espinas las rosas de los rosales...

Bueno ahí sigue pero...

Ay qué lindo.

Es el corto.

Gracias.

[Aplausos].

¡Dios mío! Yo tengo buena memoria, pero a mí me daba mucha timidez. Yo con mi guitarra miraba el piso así, le cantaba a las amigas de mi madre, a mi abuela que era mi único público. Yo era muy tímida, nunca pensé ser él...

¿En esa época ni se te ocurrió?

No, ¡qué va! No me gustaba para nada ser el centro de atracción. Te lo digo, no es parte de mi personalidad y sí, a mí lo que me gusta es componer y cuando entré al grupo Miami Latin Boys –que era de pura diversión– yo como tenía toda la banda al lado mío y yo me sentía como uno de los muchachos. Entonces, poco a poco, fin entrando en eso pero lo hice porque me encantaban los ensayos y cuando empezamos a componer canciones y escribir. Pero yo cuando tenía que pararme ahí a cantar..., me costó trabajo.

Oye, y cuéntanos un poquito como conociste a Emilio, ¿lo conociste efectivamente en una boda y él estaba con el grupo tocando en la boda o él había ido a parrandear a la boda?

Bueno, no, no, en realidad lo conocí un mes antes de eso. Este muchacho quiso hacer para un encuentro familiar, que era un grupo religioso, que reunían a los padres y hacían unos encuentros los fines de semana, quiso hacer un grupo para en la fiesta de cerrar el fin de semana tocar, entonces me llamó a mí y llamó a unas cuantas gentes, alguien que tocaba piano y el padre que trabajaba en Bacardí en ese momento, conocía a Emilio. Y Emilio ya tenía hacía un año Miami Latin Boys, fue su orquesta, él la empezó con su acordeón y fue añadiendo piezas poco a poco. Cuando yo lo conocí, ya era famoso, ya le había tocado al alcalde de la ciudad...

Era el chacho de Miami.

Eran como nueve músicos. Tenía... de todo. Y entonces lo llaman y él llega con unos shortcitos cortitos que le había hecho su mamá...

¡No!

Entonces sólo con el acordeón nada más se le veían las piernas y las manos.

¿O sea que poco sex appeal en ese momento?

No, pero él tiene tremendas piernas, olvídate...

Ah, pero es que hasta allá no conozco.

Sí, no. Pero, ¡uf!, Emilio tiene tremendas piernas. Y entonces él nos dio las ideas, se fue, y entonces mi madre me arrastra casi a una boda un mes después, en el verano. Yo estaba recién graduada de secundaria y estaba trabajando en el aeropuerto porque estaba estudiando francés y me dieron un trabajo en Aduana y yo trabajaba de una de la tarde a nueve de la noche, seis días a la semana, de intérprete en español, inglés y francés.

¡Ah, bueno! Pero por lo menos, como interesante.

Eso era un curso muy interesante, ahí en la aduana. Entonces voy a la boda, mi mamá me convence y entro y hay muchacho tocando en el acordeón con su grupo Do the Hustle, en el acordeón. Esa canción, ése del disco...

Y con pantalón largo.

No, ya tenía ropa puesta gracias a Dios. Pero yo me acordé de él y nos tropezamos en una puerta y dice: “Ay, yo me acuerdo de ti, ¿tú eres esa niña?” y digo: “Sí”. Me dice: “¿Y cantas con el grupo?” y dice mi mamá enseguida: “¡Ay, sí!, canta con el grupo”.

Ja, ja, ja.

Canté Sabor a mí, Tú me acostumbraste, dos estándar viejísimos cubanos...

¿Allí mismo?

...y tremenda ovación. Sí, porque ellos se la sabían y yo... Las orquestas odian cuando hacen eso. Pero bueno, Emilio dice: “No, ella canta bien”. Y me dieron tremenda ovación, esta gente me conocían desde que yo era una bebé. Entonces me dice esa noche, dice: “Mira, nosotros no tenemos cantante, ¿Quieres entrar al grupo?”. Le dije: “Mira, no puedo, estoy estudiando, ya empiezo en septiembre, tengo un trabajo full time y no voy a poder hacer eso. Pero gracias”. Y a las dos semanas me volvió a llamar, dice: “Mira, nosotros nada más ensayamos dos veces por semana de noche, tocamos los fines de semana, no tienes que dejar de hacer nada”. Y a mí me gustaba la idea, entonces llevé a mi abuela, a mi hermana y mi mamá conmigo al apartamento donde vivía Emilio con sus padres.

Las chaperonas.

Exactamente, mi abuela tenía que dar el visto bueno. A ella le encantaba Emilio, ella adoraba a Emilio, mi abuela. Entonces todo el condominio bailando porque no tenían remedio.

Ja, ja, ja.

... ensayaban martes y jueves y tremendo escándalo. Entonces, le dije a mami: “Mami, yo quiero hacer esto”. Y ella dice: “Bueno, ¿tú no vas a dejar de estudiar?” Yo: “No, no, jamás voy a dejar de estudiar”. Y así fue, entré de...

¿Y así fue?

Sí.

Oye, y antes de que nos vayamos a corte ¿nos puedes tocar alguito de esa época, dos estrofitas?

De esa época. ¡Uy!, mira, bueno, déjame ver si me acuerdo.

Tú me acostumbraste.

Tengo buena memoria porque primero me hubiera cortado las uñas si sé que me ibas a pedir...

No, pero no te voy a hacer cortarte las uñas antes de ir a tocarle a la presidenta de Panamá.

No, verdad que sí. Pero bueno, un poquito menos para por lo menos poder tocar bien. Deja ver.

Tanto tiempo disfrutamos de este amor, nuestras almas se acercaron tanto así que yo guardo tu sabor pero tú llevas también sabor a mí.

No te lo voy a hacer tan largo para....

Ay.

...tengas tiempo después.

Gracias.

[Aplausos]

Bueno, tenemos que irnos a un corte comercial pero cuando regresemos seguiremos conociendo más acerca de la vida y de la música de Gloria Estefan, no se vayan.

[Aplausos]

Seguimos aquí disfrutando de la compañía de Gloria Estefan y de su increíble trayectoria. Gloria me estabas contando cuando empezaste a cantar en la orquesta de Emilio, ¿que ya se llamaba The Miami Sound Machine o todavía no?

No, le cambiaron el nombre cuando hicimos el primer disco. Y se dieron cuenta que yo no me iba a ningún lado y no éramos boys solamente, porque eran Miami Latin Boys y nos dio el nombre la pequeña compañía que nos firmó en ese momento. Yo quería llamarnos Miami nada más, pero nunca me gustó el nombre Miami Sound Machine porque me sonaba como una maquinaria y éramos muy orgánicos, pero tuvo buena suerte así que me alegro que quedó ese nombre.

Pero, tú cuando entraste era una orquesta que tocaba covers. Era como una orquesta de matrimonios, ¿no?

Y latina, latina, tocábamos Cachita, Palo Palo, música bailable de fiestas, tocábamos en 15, en bodas, en Bar Mitzvahs, de todo. Yo canto un Hava Nagila

¿Y en qué momento se convirtió de una orquesta de covers y de matrimonios a una orquesta de música original?

Yo la primera vez que canté con el grupo fue octubre 25 del 75. Eso fue para mí una noche increíblemente especial. Fue en el Du Pont Plaza, para el baile santiaguero que Emilio había organizado, porque él es de Santiago.

¿Y esto ya era Gloria Estefan como parte de la orquesta?

Como parte de la orquesta, fue mi primera noche con ellos y yo estaba encantada porque yo estaba escondida detrás de las congas y tocando maracas. Sólo canté –creo que dos canciones– sola, que fueron: What A Difference A Day Makes, en disco. Porque ellos sólo cantaban música latina y yo como me sabía muchas canciones de pop en inglés, ellos aprendieron las canciones por mí. Entonces, de pronto, podíamos hacer los dos idiomas, todo tipos de música.

Ok.

Y me dice Emilio: “Mira, quiero grabar un disco”, y me dice: “¿Tú has compuesto canciones?”. Y digo: “Nunca lo he hecho, pero he hecho poesías toda mi vida, he escrito –¿cómo se llama?– cuentos y cosas así, puedo tratar”. Entonces escribí la primera canción que se llamaba Tu amor conmigo y la pusieron en la cara B de Renacer y como yo la había escrito como balada necesitábamos bailable y la pusimos rápido. Y ese disco que hicimos en el 76 salió creo que en febrero o enseguida.

Ah, ¿eso era así?

Lo grabamos en dos días, no había presupuesto. Entramos al estudio y eso era una tras de otra, pum, pum, pum. Y llegó a número uno Renacer enseguida; entonces llegó un momento que tuvimos que hacer la decisión de no hacer más fiestas en Miami porque decíamos: bueno, estábamos como te conté, yendo a hacer conciertos en Latinoamérica inmensos y regresábamos y hacíamos una pequeña boda y le dije, Emilio y yo hablamos y dijimos: “Si seguimos así nunca, vamos a salir de eso”.

Claro.

Queríamos realmente crecer y tuvimos que decir no a mucho, mucho dinero porque entonces cuando dijimos que no íbamos a tocar nos ofrecían cantidad de dinero por hacer fiestas y tuvimos que: no, no, no podemos y empezamos a viajar, a promover diferentes países.

¿Ahora tú te acuerdas qué música oías tú en tu tiempo libre en esas épocas?

A mí siempre me han interesado las letras de las canciones, los grandes compositores, para mí Steve Wonder, Songs In The Key Of Life para mí es uno de los mejores discos, Innervisions, todo lo de Elton John y Bernie Taupin, Goodbye Yellow Brick Road casi lo gasté varias veces, Tapestry de Carol King. Seguía escuchando los discos de mi madre y el latino porque ella siempre los ponía: Javier Solís, ella le encantaba, a mí me fascinaba también, Johnny Mathis... Siempre he tenido un gusto bastante ecléctico pero me encantaban los cantautores porque me llegaban profundamente a mí.

Sí. ¿Y entonces, Emilio te dice: “Escribe algo y tú escribiste la letra y la música”?

Sí, la letra y la música.

¿Ambas cosas?

Ajá.

La primera canción así que rompió en el mercado en inglés fue Dr. Beat.

Dr. Beat. y fue cómico porque nosotros, Emilio y yo grabamos el séptimo disco de nuestra carrera, que era el cuarto con SONY y nosotros habíamos siempre puesto en el contrato que el día que queríamos grabar en inglés tenían que dejarnos.

¿Y cuándo me dices el séptimo disco estamos hablando del séptimo long play?

Long play.

Ah, no me digas.

Sí, el séptimo porque nosotros hicimos los primeros tres, como te conté, nosotros mismos, ellos nos firmamos y nos pidieron que grabáramos mayormente en español.

Ok.

Y entonces les dijimos: perfecto pero queremos mantener la oportunidad de grabar en inglés en algún momento. En el cuarto disco con ellos –que era el séptimo de nuestra carrera– le colamos, Dr. Beat y I Need a Man, al disco. Entonces, Emilio y yo estábamos en Puerto Rico y había un muchacho que era un DJ increíble que me dijeron que era gran fan, que hacía unas remezclas fabulosas nuestras. Entonces fuimos con él, hicimos el thobbing y Emilio y yo aquí en Miami le llevamos el disco a todos los que se llamaban Record Pools en ese entonces y no sabíamos que los discos que se grababan aquí se los enviaban a Europa y antes de, yo no sé, unas cuantas semanas estábamos número uno en Europa y no lo sabíamos.

¿Con el remix?

Con el remix de Dr. Beat. Entonces nos llaman enseguida: tienen que venir en promoción. Fuimos para allá y estábamos en Utrecht, en una ciudad de Holanda. Holanda, de nuevo, eres el número uno, para mí de mucha suerte, y estamos tocando y terminamos, cantamos Dr. Beat. Nada más que teníamos dos canciones en inglés en ese entonces, el disco se llamaba A Toda Máquina y lo hicimos en inglés en dos días, nos metimos al estudio y grabamos lo que se llamó Age Of Inocence. Entonces cantamos y: we want more, queremos más, we want more, we want more. Y digo: “¿ahora qué hacemos? No tenemos más canciones”. Y dice Emilio: “Vamos a tocar las congas santiagueras esas que tocaba en el acordeón”, y digo: “pero si es en español”, y dice: “pero si ellos no hablan inglés tampoco”.

Ja, ja, ja.

No tiene nada que ver. Digo: bueno, that’s true. Cantamos ese popurrí de congas, viejas, cubanas y se volvieron locos los holandeses. Entonces, estamos parados afuera, de noche ya, se acaba el show y le digo al baterista: debemos escribir una canción que hable de este ritmo y mezclar, como hicimos con Dr. Beat, que era una mezcla afro cubana con Rithm & Blues y Funk y todo. Y él escribió la canción Conga en el avión yendo de Holanda a Londres y lo grabó con una grabadorcita tocando en la mesita del avión. Entonces tuvimos que convencer a la compañía disquera latina que nos dejara grabar un disco completamente en inglés y cuando vieron el dinero que les empezó a entrar con Dr. Beat, que estaba vendiendo, llegó al top 20 en español en Inglaterra, el LP y empezó a vender como loco. Yo dije: “Ok, ¿ya ve? Perfecto”.

Oye Gloria, ¿y si me tuvieras que escoger una canción –yo sé que no vas a querer– pero una canción de todas estas épocas que tú dijeras fue la canción que realmente nos cambió la vida, sería Conga o sería otra?

Yo creo que tiene que ser Dr. Beat porque ésa fue la que... eso fue lo que hizo así, ¡fu!, a todo, ya el resto vino así.

Oye, ¿y qué prefieres cantar, cosas como Dr. Beat y Conga o baladas?

No sería para mí lindo tener que escoger uno. Me gustan porque la parte de compositora, obviamente las baladas, uno puede tener mucho más emoción y ponerle eso. Pero para divertir la gente, y creo que lo de verdad nos cruzó a tantos mercados en todas partes del mundo era el ritmo, el ritmo que no necesita idioma, que no importa, no tienes que entender lo que dice...

Claro.

...te llega o no y eso fue lo que nos dio ese éxito grande.

¿Y tú cómo escribes, escribes primero la letra o escribes la letra y la música, qué haces?

Depende. Mira, las canciones que he escrito sola yo, solita, usualmente viene junto, la música y la letra. Estoy con mi guitarra en algún lado, sentada en mi cuarto, por ejemplo mira, cuando estaba escribiendo Unwrapped, que es uno de mis discos favoritos como compositora.

Sí, es bello.

Entonces me puse a hacer así... nada más así. Y así nació Famous, porque la melodía en realidad empieza así: Who in this world sees when I cry

Entonces como que todo vino junto, la escribí en 15, 20 minutos, esa canción me salió así, ¡fu! Con Emilio estábamos buscando una balada ese domingo sentados ahí en la cocina y le digo: “Mira, quiero rescatar esta melodía porque me encantó y no voy a usar nada del tema que escribí en inglés porque creo que tenemos que empezar de nuevo, ¿no?” Pero traje la melodía y se la canté, le empecé a cantar la melodía entonces él se sienta, ambos con la guitarra y él empieza....

Sé que aún me queda una oportunidad...

(Pasa a la[2])

Gloria Estefan en Estudio Billboard [1] [2]


---

---


---

Lo Mas Popular

---

Anuncios

---

Más contenido

 

---