Vme - Transcripción Emmanuel 1

Transcripción

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Emmanuel

Hola y bienvenidos a estudio Billboard. Soy Leila Cobo y quiero agradecer a la gente que comparte aquí, en vivo, el programa y a ustedes que nos sintonizan desde sus casas. Tenemos por delante una hora de música excelente y conversación. Espero que disfruten de un programa particularmente diferente. Aquí comienza estudio Billboard.

Con más de 25 años de trayectoria y 17 discos ha recorrido escenarios de todo el mundo con sus canciones. Hijo de un torero y una cantante de flamenco española se crió en un ambiente en el que acudían artistas, escultores y poetas y naturalmente surge su amor por el arte. Compartió escenario con infinidad de artistas pero lo que lo hace particularmente único es su sensibilidad y su estilo inconfundibles. Regresa a la escena con “Retro”, un DVD que captura en vivo grandes éxitos de su carrera en una serie de conciertos que ofreció en México. Compartamos parte de su gran trayectoria.

En mi casa el arte estaba por todos lados: mi madre era cantante, mi padre fue torero, en mi casa todo el mundo cantó y los hombres de la casa casi todos quisimos ser toreros. Antes de querer ser torero quise estudiar música.

Yo qué sé dónde va, dónde vive y todo está mal, y siempre es igual. Y yo qué sé, yo no soy detective, la paso fatal. La chica de humo.

“La Chica de Humo” pues pega un brinco impresionante la verdad así, broom, se viene hasta el día de hoy. Toda la vida es una canción que fue difícil cambiarla porque está tan cimentada, está tan hecha de una manera que va moviéndose la canción que era muy difícil cambiarlo. Ese es el concepto retro sobre lo que hicimos con la música y nos divertimos mucho, la verdad.

Toda la vida...

No puedo cantar canciones muy light, ¿no? No la sé cantar, no me gusta cantarlas, no me gusta hacer una cosa light, me gusta sacar de mí y darlo. Yo sigo cantando, sigo haciendo mi carrera normal, llevo ya 3 años sin hacer un disco, mucha gente aquí en Estados Unidos me pregunta: ¿pues cómo le ha hecho para estar tantos años cantando y?... Pues, cuidándome, mano.

No se muevan de ahí porque en instantes conoceremos las historias de vida de Emmanuel y su música, ya regresamos.

Detenedla ya, que es una ladrona, detenedla...

[Aplausos]

Nace un 16 de abril en México bajo el nombre de Jesús Emmanuel Acha Martínez, es hijo de la actriz y cantaora de flamenco Conchita Martínez y del matador don Raúl Acha Rovira. Cuando muere su madre se mudan a Madrid con su padre y sus cuatro hermanos. Su sueño era ser torero hasta que sufre un accidente en una corrida. Su padre le aconseja que se dedique a la música porque, si un toro lo agarra de nuevo, lo mata. En 1976, gracias al concurso que organiza El Heraldo de México lo descubrieron como cantante; en 1980 conoce al compositor español Manuel Alejandro y se da a conocer en España con su álbum “Íntimamente”. Es un verdadero ícono de la música latina con temas como “Chica de Humo”, “Toda la Vida” y “Bella Señora”. También es una persona sumamente espiritual que se ha ocupado de la ecología a través de su fundación “Hombre Naturaleza”. Démosle la bienvenida al cantautor Emmanuel.

[Aplausos]

Gracias. Gracias. Gracias. Hola preciosa.

Emmanuel, gracias por venir.

Gracias a ti por invitarme.

Te acabas de bajar de un avión.

Sí.

¿Y cómo haces para estar como tan perfecto?

Porque es temprano.

[Risas]

No. Estamos bien, estuve descasado.

Uno viaja cinco horas y llega así...

Te vas acostumbrando en esta carrera a ser como maleta, ¿no? Te desenvuelven, te envuelven, te desenvuelven.

¿Pero tú tienes como un régimen, con todos estos años tienes como algo, tienes una rutina que sigues para estar así como tan?...

A mí siempre me gustó hacer ejercicio y no nada más, ¿eh? Bueno, pues nunca le entré a las drogas tampoco.

Y comes bien.

Y nunca fumé y no tome. Pero sí me gustan las mujeres.

Muy bien, un vicio bueno.

Yo creo que la alegría la tenemos a adentro, no viene de afuera, está adentro. Tu capacidad de ser alegre depende de tú cómo ves la vida, no qué me tomo o qué me meto.

Y muchos paralelos entre las dos vidas, ¿no? La del torero y la del músico, ¿no te parece?

Sí, la del músico es más, la del artista es más porque el torero al final pues tienes que estar fuerte, físicamente tienes que estar entero, te estás jugando la vida, o sea, no es... ahorita nos subimos aquí al escenario y yo canto y no me juego la vida, te doy la vida.

Sí.

Sí, te la doy, pero no me la juego.

Y tú empezaste tu, bueno, no tu vida pero tu primer gran amor por decirlo así fueron los toros, ¿no? Tú querías ser torero, eso fue lo que fuiste de hecho.

Mi primer gran amor cuando yo tenía 13 años, cuando era pequeño, ¿no? Cuando era pequeño, era la música.

¿Y tienes como un recuerdo Emmanuel, un primer recuerdo musical así que, me imagino que tienes muchos, pero tienes alguno que tengas muy claro en tu cabeza, quizás tu mamá cantando algo. No sé, algún como momento que cristaliza en tu mente de cuándo la música te entró?

Que mi abuela me ponía aquí en su falda, mi abuela cantaba muy bien y me mecía en sus piernas mientras estaba haciendo algo y me estaba cantando.

Y te cantaba flamenco.

Me cantaba flamenco, sí. Pero el toro te arrastra, el toro, la situación de ver estos cuates que son como súper héroes, ¿no? Tú los ves como súper héroes, entonces yo quise emular a esos tipos que yo escuchaba que salían a torear y que a uno había agarrado el toro y le había atravesado la pierna entonces se había amarrado aquí, se había hecho un torniquete y había seguido toreando, pero es que estas cosas ocurren, a lo mejor muchos de ustedes no saben pero esto pasa en el mundo de los toros.

Sí.

Se hace un torniquete sangrando y el tipo sigue toreando por un amor propio, por un deseo de triunfar y por una locura, todo está conjunto. Claro, tú tienes ocho años y escuchas eso y dices: ¡Guau!, Superman no es torero.

¿Y qué dijo tu papá cuando le dijiste que quería ser torero?

No, en mi casa todos se volvieron locos, que no.

Porque se morían del susto obviamente.

Yo creo que ningún torero quiere que su hijo sea torero.

Pero yo me imagino que después de estar toreando en una plaza de toros y además con un toro enfrente que te puede matar, salir y cantarle a un estadio de 20 mil personas debe ser cómo tomar agua.

No, ¿eh? Tomar agua es eso, pero es otro toro al que tienes enfrente. Yo, te digo la verdad, yo cuando salía a cantar, la primera vez que salía cantar no sentí miedo, sentí... había pasado mucho miedo en la plaza, o sea, ese momento que tu estás con el capote, que ya toreó este y que va a salir otro toro y que te toca a ti y es un silencio y la gente está y tú no escuchas a la gente y no escuchas a los que están a tu lado y estás: “¿Qué va a salir por ahí? Porque no sabes qué va a salir, ¿no? por la puerta. Entonces cuando sale el toro que nadie lo toreó antes, eso es otra cosa ¿no? Entonces, yo cuando salí a cantar la primera vez no, no sentía el miedo pero sí sentía el nervio.

Y tú eres, cuando cantas, muy teátrico. Yo siempre que digo el nombre Emmanuel, la gente me hace un gesto que es típico tuyo. ¿Esto es un poquito de transferencia de la plaza de toros al escenario o nunca lo pensaste así?

Puede ser. Puede ser, yo hacia muchos ejercicios con el cuerpo y entrenas mucho, como los boxeadores, haciendo sombra tú con una muleta, te imaginas el animal, toreras. A mí me gustaba el rock pero me gustaba también la parte romántica, ¿no? Entonces los pies los mueves, los bailas pero una canción romántica del grupo Heavy Metal o el más picudo que tú me traigas ahorita, cuando llega la canción de amor esa canción de amor se va por encima de todas las rítmicas de ese mismo grupo. Porque todo mundo se enamora y todo el mundo tiene que decir te amo y lo dices: te amo. No dices: ¡te amo! y sales corriendo, ¿no? Entonces, ese momento íntimo pues todos los seres humanos lo tienen, todos los artistas, todos los músicos, lo escriben y son grandes éxitos, ¿no? Entonces yo empezaba a cantar esas canciones románticas pero dentro de mí y de mi formación musical de niño había una cuestión de desarrollo corporal que no la podía sacar, o sea, yo no podía cantar “ah, al final” y moverme. Entonces empecé a cambiar mis propias canciones, meterle más rítmica a esas canciones y empezó a brotar una necesidad de expresión corporal que mucha gente me dice: es baile. Yo no sé si es baile o no es baile. Sí sé que es una expresión corporal que brota en ese momento porque es una cuestión que tiene que ver con lo que estoy sintiendo y lo que me está pidiendo el cuerpo.

Y ahorita que volvamos después del corte quiero volver un poquito a la historia de cómo hiciste la transferencia del toreo a la música pero me estás hablando aquí de la necesidad del romanticismo pero también la necesidad de movimiento. ¿Hay alguna canción que nos puedas cantar un poquito que como que una esas dos tendencias quizás?

Las dos tendencias es difícil pero podría ser “Detenedla Ya”, que tiene tres cosas dentro de la canción y cambia y tiene una energía muy especial y comienza muy suave pero después la canción revienta y te exige, te saca del cuerpo muchas cosas, ¿no?

Y cuéntanos un poquito la historia de Detenedla ya.

Ah, esa historia es genial. Esa historia Manuel Alejandro la escribe, esa canción, nosotros estábamos terminando el disco de “Pobre Diablo” que se llama “Emmanuel” y me toca una canción a manera de bolero y me dije: oye, mira, esta canción no es para ti. Le digo ¿y para qué la tocas? No, porque quiero que me des tu opinión porque se la voy a dar a tal artista –no voy a decir a quién–.

Ay dinos.

No, no porque me va a odiar toda la vida. Entonces dice: y la empezó a cantar como bolero no entonces era: Detenedla ya... Así la cantaba. Que es una ladrona, detenedla. Y yo empecé a escuchar la letra y los tres cambios que tiene la canción y dije: ¡Guau!, es un canciononón, sobre todo lo que está diciendo la letra, ¿no? y melódicamente la descubrí un poquito después porque me la cantó así. Le dije: “Oye no, no se la ves a nadie”. Es que es muy adulta, no es para ti. Le dije: “No, no, no, pues vamos a rejuvenecerla, vamos a ponerle 15 años de edad, quítale 20. Métele cirugía. Maravilloso, es una bomba la canción.”

Y se grabó, ¿y sabes qué? Hoy tenemos un pianista aquí, maravilloso.

¿Y va a cantar él o?...

El puede cantar también, creo, pero yo le dije que venía un cantante maravilloso.

Yo tenía mi vida llena, había dicho en cualquier rincón, siempre estaba mi alma abierta por si ella pediría amor. Yo tenía mis manos llenas y vacías me las dejó, que la buscan por donde sea y me dé lo que se llevó. Detenedla ya, que es una ladrona, detenedla ya. Detenedla ya que es una ladrona, detenedla, que se ha robado el sueño de mis ojos y me ha dejado noches que no acaban, que se ha llevado de mi vida todo por no dejar no me ha dejado nada. Detenedla ya, que es una ladrona, detenedla ya.

Bien.

[Aplausos]

Casi, casi, casi te paras y nos haces los movimientos, estabas a esto. Ja, ja, ja, ja. No, muy hermoso.

Eso hace la música, ¿no?

Eso hace la música.

Creo que la música produce en el espectador una cosa, en el que la interpreta otra. Yo ahorita estoy emocionado, ¿me entiendes?

Pues nosotros también.

Me dejo ir por lo que está ocurriendo.

Bueno, y ahora...

hay unas diferencias ahí.

...quiero retomar ese tema, ahorita que volvamos del corte porque ese es un tema que me encanta, ustedes no se muevan que ya vamos a volver con la magia musical de Emmanuel.

[Aplausos]

Es una canción social que habla de muchas cosas: La quinta luna, es esa mujer que está jugando billar, que sangra por la oreja y que no es joven ni es vieja, está jugando, es la sociedad. Está enferma, ¿eh?

[Aplausos]

Seguimos en Estudio Billboard con uno de los artistas más importantes de la música latina: Emmanuel. Y ahora nos acabas de cantar esa canción preciosa: “Detenedla Ya”, y lo que me impresiona es que estas canciones siguen siendo vigentes, siguen siendo importantes 10, 15, 20 años después, ¿por qué?

Deben de tener esencia. Y tienen actualidad en la forma en que estuvieron compuestas, en la manera que se compuso, en la manera que se desarrolló y en la manera en que se canta, tiene una actualidad la canción y hay que actualizar, siempre hay que traerse las cosas al día de hoy, ¿no? No te puedes quedar en lo que hiciste, ya lo hiciste. Hay que caminar. Vas en un tren, en la vida camina y si no te subes al tren que va a dejar entonces tienes que ir en esto. Yo creo que sobre todo tiene una esencia, la esencia se queda.

Entonces uno tiene primero una gran canción pero después necesitas alguien que reinterprete esta canción y tú, por lo que me está diciendo, las canciones las escoges muy cuidadosamente. ¿Cómo las escoges?

A mí me gustaría cantar canciones como ésta que cante ahorita, que así fueron todas.

Pero así son todas las que cantas.

No todas. Hay canciones que son rítmicas que no tienen esa esencia y que las tienes que hacer porque dentro de lo que es un espectáculo yo también no puedo darte todo el tiempo azúcar, ¿no? porque es una melaza ya, el azúcar se te cae por acá, la miel. Entonces te canto una canción romántica pero después que tengo que cantar una cosa que tenga una rítmica y una cosa social. “La Última Luna” es totalmente social, ¿no?

Sí.

La cuarta una. Tururuntu era una cuerda de prisioneros, tututuru... Una cuerda de prisioneros. que caminando seguían los rieles de un tren viejo... Es la sociedad, es la humanidad, ese tren viejo. Tenía los pies ensangrentados y las manos y las manos y las manos sin sus guantes. Pero no te alarmes, el cielo está sereno y no hay bastantes prisioneros. O sea, muchos de los que están adentro deben esta afuera y muchos de los que están afuera deberían estar allá adentro, ¿me entiendes? Es una canción social que habla de muchas cosas: La quinta luna es esa mujer que está jugando billar, que sangra por la oreja y que no es joven ni es vieja, está jugando, es la sociedad. Está enferma, ¿eh?

Sí.

No es joven ni es vieja, no sabemos cuánto tiempo va a durar, cuánto tiempo, o sea, ahí está la sociedad. La última luna, cuando los gitanos se van es los cracks en la bolsa, entonces meten la lana aquí y salen corriendo, algunos se llevaron su perro y a su hijo, los otros salieron corriendo, o sea, es genial la canción, ¿no? bueno, pues es o a mí me da cierta cosa en el escenario y me motiva y me cambia y me hace ser de una forma diferente. Sí.

¿Y tú qué diferencia?...

La Chica de Humo, La Chica de Humo es genial.

La chica de humo es genial.

Sí, sí.

¿Ves una diferencia hoy en el mercado Emmanuel, en lo que era antes y lo que es hoy, es más difícil, es más fácil por los medios o es más difícil por las mil circunstancias?

Yo creo que hoy es más difícil. En cuestión de medios lo que está ocurriendo creo que es más difícil. Antes era más difícil porque... yo me acuerdo mucha gente que cantaba, y cantaban bien y decía: oye, ¿y por qué no grabas un disco? No, no, yo no me atrevo. Y se comparaban con el que cantaba, decían: no, o sea, es que ese sí canta.

Es que no había pro tools.

A mí me gusta cantar, pero es que ése sí canta. Entonces no se atrevía a hacerlo. Entonces los que estaban cantando era gente que cantaba de a de veras, entonces entrarle ahí era difícil por eso, porque había una crítica muy grande, porque los que cantaban era muy buenos cantantes. Esto ha cambiado, ¿no? todo ha cambiado y se vale que todas las cosas cambien, pero hoy pues el muchacho que comienza tiene una dificultad enorme, ¿pues cómo posiciona el mercado? Son cientos de gentes cantando, cientos de canales, cientos de opciones, de posibilidades.

Bueno, y quizás falte lo que tú decías antes, ¿no? que sea una verdadera devoción por el arte versus por la fama quizás, ¿no?

Sí. Ay, existe esa gente porque el amante del arte existirá, yo creo que la primera forma musical o artística sería cuando estos cuates estaban en el árbol y tucu, tucu, pum, pum, ta, ta, tun, cuándo, ¿no? y entonces tenían que bailar para soltar algo que estuviera adentro entonces hacían un baile a la luna y al sol, pues eso ya es una expresión del espíritu.

Bailaban Chica de Humo.

Ya es una expresión del espíritu, ¿no? ya ahí estaba esto. Lo que ocurre hoy es que está un poco confuso qué es lo que verdaderamente es arte y qué no es arte.

¿Tú tienes algún mercado que todavía te de trabajo o algún mercado de América Latina que te dio trabajo entrar, que te costó convencerlos?

Yo creo que fue Argentina.

Esos argentinos siempre...

Pero no porque fuera difícil...

[Risas]

No porque fuera difícil el país sino porque no íbamos tan seguido. Por ejemplo iba a Viña del Mar y en... te llamaban, entonces ibas y hacías la carrera, ibas haciendo la carrera, pero a lo mejor iba Viña del Mar y pasaba por encima de Argentina, no cruzábamos Argentina para hacer promoción. Creo que fue el merado un poco más difícil, pero al final fue un mercado maravilloso porque el público argentino se entrega y se entrega, híjole, se entrega realmente del corazón para siempre. No es un público que te tiene ahí y te deja, sino ahí estás con él y ellos están contigo.

Y se quedan para siempre. Me están diciendo que el público tiene preguntas. ¿Es cierto esto?

Hola Emmanuel, ¿qué momento ha sido más significativo para ti?

Yo creo que hay muchos momentos significativos, yo creo que tu primer sueño es grabar una canción. Bueno, ya hiciste tu primer disco, sale el disco a la venta y de pronto lo están sonando en la radio, pues ya significa algo. Y entonces de pronto te dicen que tu canción no funcionó, pues también significa algo.

[Risas]

Y luego que la siguiente le fue mal pero que tu disco no vendió nada y que ¿por qué no escribes de otra manera y no te vistes diferente? Que eso me decían a mí, ¿eh? Por supuesto el día que me escogieron, que me dijeron que me iban a lanzar como la voz del Heraldo pues fue un momento padrísimo, fue un momento muy fuerte, yo recuerdo que salí a cantar, cerré los ojos como siempre, ahorita te canté con los ojos cerrados, es como hacer el amor. No podemos hacer el amor con todos los reflectores y la familia aplaudiendo: bravo, bravo, fenomenal! No se puede, ¿entiendes? es a media luz. Yo creo que la música se tiene que escuchar a media luz para que las sensaciones visuales no te alteren. Y me acuerdo que yo canté así y cuando terminé me dijo: oye, pues nunca abriste los ojos. No, es más, no me acuerdo ni de haber cantado. Estaba en frente de mí María Félix, don Pedro Vargas, Raphael y 150 artistas más porque era la fiesta más importante y yo venía de los toros y de pronto me puse a cantar enfrente de una cámara que bueno, ahorita vemos a la cámara y ya entiendes que a través de la cámara nos está viendo muchísima gente a donde tienes que llegar. Y verdaderamente todos nosotros tenemos que llegar a través de la cámara a millones de gentes que nos están viendo, ¿no? ¿Qué pasó en el estudio, estuvo padre, no estuvo tan padre? Sí es importante pero es mucho más importante qué ocurrió allá y qué enseñamos allá. Pero yo esto no lo sabía, entonces yo vi un robot, entonces... cerré los ojos, dije: hasta luego robot, porque pues no me vas a dar nada, yo no entendía, cerré los ojos y adiós.

¿Y qué cantaste?

Canté esa: “En mis Lágrimas Bebí”. Y bueno, eso fue significativo; después haber cantado con don Pedro Vargas, con Lola Beltrán...

¿Te acuerdas un poquito de las letras? Yo esa canción no la he oído, ¿nos puedes cantar dos estrofitas así?

No, ninguno de ustedes la ha escuchado. Y mis lágrimas bebí porque desperté con sed y de tanto que lloré ya nadita podía ver. Con el alma hecha pedazos y tu corazón en flor...

Eh!

[Aplausos]

Y con Pedro Vargas de jurado.

Entonces la canté, y vivía yo en un rancho y la grabé.

A ver, y hay otra pregunta por aquí me dicen. A ver, creo que todos queríamos saber cuándo volverás por aquí en tu próxima gira.

Mira, creo que el año que viene estaremos por aquí.

¿Se está creando una gira? Bueno, y aclaremos, ¿Miami o Estados Unidos en general?

Todo Estados Unidos. Bueno, todo Estados Unidos no, algunos lugares de Estados Unidos sí, haremos una gira. Por ahí anda, ¿el 26 de noviembre, 20 de noviembre, 15 de noviembre?

20.

¿De 1900, del 2000, del 2001? El día 20 sale el disco que grabamos en el Auditorio Nacional y en La Arena Monterrey con estas canciones que escuchaste, dos canciones nuevas, estas canciones un poco traídas al día de hoy, ¿no?

¿Y nos vas a hacer ahorita antes de que nos vamos al comercial un abrebocas de ese... de ese disco?

¿Qué quieres?

No sé, dime qué canción va a estar en el ... bueno, van a estar tus grandes hits, ¿no?

Enséñame, enséñame a ser feliz como lo eres tú, a dar amor como me lo das tú, a perdonar como perdonas tú, sin recordar el daño nunca más, nunca más.

Bueno, tengo mucho...

Ah.

[Aplausos]

Ustedes no se muevan que ya volvemos con más Emmanuel.

[Aplausos]

Es la chica de humo, que siempre está, está en tu cabeza y no sabe dónde está ni dónde vive y yo qué se dónde va, dónde vive.

La chica de humo.

Y todo está mal, siempre soy igual, ¿no?

[Aplausos].

(Pasa a la [2])

Emmanuel en Estudio Billboard [1] [2]


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